MADRID, 9 Feb. (OTR/PRESS)
Mercedes Milá no ha tardado en reaccionar ante la reciente sentencia que prohíbe la cámara oculta en los programas de televisión. La presentadora de Gran Hermano, que también conduce Diario D..., ya ha anunciado que se defenderá "como gato panza arriba" ante lo que considera un "error garrafal" del Tribunal Constitucional.
El Alto Tribunal declaró el lunes por primera vez "ilegítimo" el uso de cámaras ocultas en el ámbito periodístico al margen de la relevancia pública del objeto de investigación. De hecho, el Constitucional llegó a considerar que este método "se basa en un ardid o engaño que el periodista despliega simulando una identidad oportuna según el contexto".
Precisamente Diario D..., que Milá presenta en Cuatro y que despidió su segunda temporada en el mes de enero, es un espacio que, gracias a este método de grabación, ha logrado, entre otros ejemplos, la inhabilitación de un jefe de Policía Local por sus irregularidades o la detención del propietario de un locutorio que blanqueaba dinero.
Por ello, la periodista, que tiene un especial cariño a este programa de denuncia social, al que considera su "niño", apoyará a capa y espada un formato que comenzó en el año 2004 en Telecinco y que posteriormente ha pasado a emitirse al segundo canal de Mediaset.
Y es que la también conductora del reality Gran Hermano ya ha avisado que "se defenderá como gato panza arriba" y, tal y como ha anunciado al programa La Ventana, en la Cadena Ser, se reunirá con los servicios jurídicos de su cadena y consultarán al Constitucional.
Milá, que está "preocupadísima", ha considerado que la sentencia es un "error garrafal" porque entonces también deberían prohibir las cámaras de fotos o los micrófonos, según ha declarado en el espacio de Gemma Nierga, en el que ha debatido sobre el tema con el periodista José María Irujo.
La catalana, que no ha tenido problemas tras ocho años usando la cámara oculta, ha argumentado que sin esta técnica "no podemos demostrar con imágenes fehacientes que las denuncias que recibimos son verdad". "Si no tuviéramos la cámara oculta, no podríamos demostrar el 80% de lo que estamos denunciando", ha sentenciado la comunicadora.
En esta misma línea, la conocida comunicadora ha continuado razonando que "si no hay imágenes no pueden ir luego a la Policía", por lo que ha defendido que los periodistas puedan así hacerse pasar por otra persona en algunos casos.
La sentencia se pronuncia sobre el caso de una periodista contratada por la productora Canal Mundo Producciones Audiovisuales S.A. que acudió a la consulta de una esteticista y naturista haciéndose pasar por una paciente. Durante la cita, la periodista grabó a su entrevistada su voz e imagen por medio de una cámara oculta.