MADRID 11 Jul. (Por Noelia Gala) -
Juan Manuel Montilla, más conocido como El Langui, rueda ahora la que será su segunda película, 'Fuga de cerebros 2', donde interpreta a Vicente, el presidente de la fraternidad latina en Harvard.
Con Vicente dice ejercer de padre de la pandilla de estudiantes que acude a Harvard, cosa que niega que ocurra en el rodaje, ya que dice que "bastante tengo en casa con mis dos pequeños". Mucha comedia hay en esta película, que verá la luz a finales de año, y es precisamente con el humor con el que se toma la vida lo que le ayuda a la hora de interpretar a este personaje.
No hay nada que se le resista a El Langui, ni siquiera los dos Goya para los que estuvo nominado. Fue con su primera incursión en el cine, 'El truco del manco', por la que obtuvo el Goya a Mejor Actor Revelación, pero no solo se quedó ahí, sino que también su faceta musical fue premiada con el Goya a Mejor Canción Original, para la misma película.
En lo referente a su carrera musical, continúa los conciertos con su grupo La Excepción y su cuarto disco saldrá cuando se celebre el juicio por la demanda impuesta a la discográfica Warner. Música, cine, radio, libros... El Langui es de lo más polivalente y no se queda ahí, ya que además ha montado una Asociación Sociocultural para niños y jóvenes en la que está volcado. Con tanto proyecto asegura que muchas veces pocas son las horas que le quedan para estar con sus dos hijos y con su familia, pero que todo ello le hace sentir muy útil.
- ¿Cómo es tu personaje?
- Yo soy Vicente, el presidente de la fraternidad latina en Harvard. Digamos que yo soy el papá de ellos, soy una persona que siempre está encima de ellos, que siempre les cuida, les pone todo a disposición... Porque yo lo que quiero es que se apliquen y se saquen su carrera que para eso han venido. Digamos que soy una persona muy aplicada, que le pone mucho ímpetu, que soy capaz de todo por ayudarles si se meten en algún lío. Entonces soy capaz de cualquier cosa, como de cambiarme de atuendo y ponerme otro más sexy. Estoy hasta el final con ellos y poniéndole todo el ímpetu por hacer las cosas lo mejor posible.
- ¿Tú eras ya fan de la comedia?
- No soy muy consumidor de ellas, pero sí me gustó mucho 'Fuga de Cerebros', la primera. Por el humor que desprende, por los personajes que tiene y quien los interpreta. Y esa historia disparatada y alocada, pero sin dejar atrás esos valores en la primera película y también en esta segunda. Esos valores que están por encima de todo, como son el amor y la amistad que premia en esta gran historia. Y también ese ímpetu de ponerse metas e ir a por ellas por muchas limitaciones que se tengan. Es así como están los protagonistas.
- ¿Cómo es rodar comedia?
- No sé, no te podría decir que es fácil porque para mi nada es fácil. Pero la diferencia de hacer 'El truco del manco' ese drama, a ponerme ahora en el papel de Vicente, un hombre que aunque es serio estamos hablando de una comedia. Son papeles diferentes y sobre todo tienes que prepararte en ellos, tanto a la hora de estudiarlos como a la hora de rodaje. El humor es muy agradecido, es una de las cosas que más me gustan, ya no sólo a nivel profesional, sino a nivel personal. Quieras o no el humor con el que yo me tomo la vida en lo personal me está ayudando también para hacer este personaje.
- Ahora que ya tienes un Goya, ¿vas a dejar la música por el cine?
- No, ni mucho menos. Yo soy un culo inquieto, y he tenido oportunidad de tocar distintos palos, y esto de poder estar en la música, en el cine, escribiendo libros, en la radio... pues te quita muchas horas al día y mucho de estar con tus hijos y con tu familia o con tus hobbies. Pero también a mi me hace sentir muy útil. Y no, no dejo apartada ni la música, ni los libros, que me queda otro por escribir, ni la radio, que a día de hoy sigo con ella. Y bueno con "La excepción" estamos con los conciertos, pero parados a nivel discográfico hasta que no se celebre el juicio por la demanda que pusimos a la multinacional Warner por cláusulas abusivas, incumplimiento de contrato, falta de pagarés... llevamos tres años esperando para que se cumpla ese juicio. Pero ahora estamos deseando que llegue ya el juicio, hasta entonces no habrá cuarto disco.
- Comentabas que tu personaje es como el padre de todos, ¿en el rodaje también ejerces como el padre de todos?
- No, no (risas). Digamos que en el rodaje soy uno más. Me ha gustado mucho que esté Canco, Adrián, que estén todos. Realmente es un elenco en el que hay chicos muy legales, que me abrieron sus brazos, con mucho sentido del humor y así es mucho mejor. Y no sólo hablo del elenco de actores, sino también del equipo, me gusta mucho relacionarme con los curritos por así decirlo. Y bueno, no voy de padre en el rodaje, bastante tengo yo en mi casa con los dos pequeños, como para hacer de padre de todos estos.
- ¿Improvisas o te ajustas al guión?
- Como siempre, te ajustas al guión pero puedes dar rienda suelta a la improvisación, ya sea con un gesto, con un movimiento, con una coletilla... Pero claro, luego está el director que es el que lo compra o no lo compra. Si son cosas que son claras, son claras, no tenemos que meter coletillas ni improvisación. Tú das lo que pide el director y lo que requiere el personaje en ese momento. Y hay otras veces que el director te pide improvisación.
- ¿Cuál de los actores es el que más sigue las improvisaciones?
- A todos estos actores les gusta improvisar. Y en cuanto pueden lo hacen. Y si nos dejan rienda suelta, todos nos ayudamos. Todos tienen un don de improvisación.
- ¿Eres de los que entra en la zona amor en esta película?
- Sí, si también.
- Música, cine, libros, radio... ¿cómo consigues compaginar tantas facetas?
- No lo sé ni yo, muchas veces me faltan demasiadas horas al día. Pero creo que crear oportunidades y trabajar así es lo que te va a dar el día de mañana poder seguir teniendo la fogata encendida. Yo siempre digo que esto es como una fogata, tienes que buscar palés, que digamos que es el talento. Yo desde los 13 años estuve 10 años buscando palés, y en el 2001 conseguí encender la fogata, que fue cuando conseguí hacer el primer disco con mi grupo. Y después lo que tienes que hacer es todos los días crear oportunidades, mantener el fuego. Si todos los días las creas y las aprovechas, siempre habrá algo. Es lo que yo hago, aunque muchas veces me queden muy pocas horas para mí, y más que para mí, para mi familia, pero por ahora no soy Keith Richards, ni creo que lo llegue a ser. Yo soy un currante y es lo que hay. Compaginarlo todo me gusta, al fin y al cabo es trabajo, es sentirme útil a nivel personal y dinero que las cosas de los niños están muy caras. También te enriquece, y esperemos que no cese y sigamos así. También he montado una asociación sociocultural en la que trabajo con los niños en Carabanchel. Ahora estamos trabajando con dos talleres, uno de radio y otro de música. Estoy trabajando con chicos desde los 5 años hasta los 20, y la verdad es que es muy gratificante, estoy coordinando todo aquello y también dándoles las clases. Es muy costoso, porque me tiro todas las tardes con ellos, pero luego el resultado está ahí. La página de la asociación es www.nomedigasqueno.org.