MADRID, 17 Nov. (CHANCE) -
El otoño no sólo trae consigo el cambio de armario: también es la época del año en la que la caída del cabello preocupa a millones de personas. Aunque se trata de un proceso natural y estacional, es inevitable que para muchos supona un 'drama' ver la cantidad de pelo que se nos cae en cuanto empieza el frío. Un problema que se puede agravar con una mala alimentación o con estrés, como desvela el doctor Javeir de Felipe, experto en salud capilar. "Lo que ponemos en el plato puede marcar la diferencia", señala el especialista.
LA DIETA, CLAVE EN LA CAÍDA ESTACIONAL DEL CABELLO
La caída estacional del cabello es un fenómeno común que se da especialmente en otoño, principalmente en el mes de noviembre con la llegada de las lluvias y la bajada drástica de las temperaturas. Y, como destaca el experto, "no es lo mismo una caída transitoria, que puede revertirse con hábitos saludables, que una alopecia en la que el folículo ya ha cicatrizado y no volverá a producir cabello". De ahí la importancia de reforzar nuestro organismo en esta época del año.
LOS 9 SUPERALIMENTOS DEL PELO
1. Espinacas y otras verduras de hoja verde: hierro, ácido fólico y vitamina C para oxigenar el cuero cabelludo y nutrir el folículo.
2. Yogur natural y leche: el calcio ayuda a que el pelo no se rompa y conserve su fuerza.
3. Pescado azul (salmón, caballa, sardina...): rico en omega 3 y vitamina D, aporta brillo y elasticidad.
4. Huevos: contienen biotina, esencial para un cabello denso, fuerte y resistente.
5. Frutos secos y semillas: magnesio, zinc y proteínas vegetales que favorecen la salud capilar y reducen la caída.
6. Frutos rojos: antioxidantes que protegen al folículo del daño oxidativo.
7. Legumbres (lentejas, garbanzos, alubias...): proteínas vegetales y zinc que refuerzan la raíz.
8. Aguacate: rico en vitamina E y grasas saludables que hidratan desde dentro.
9. Cereales integrales: fuente de vitaminas del grupo B, esenciales para el crecimiento capilar.
ALIMENTOS A LIMITAR ESPECIALMENTE EN OTOÑO:
1. Azúcares refinados y bollería industrial, que favorecen la inflamación y debilitan el folículo.
2. Alcohol en exceso, que reduce la absorción de nutrientes clave como el zinc o la biotina.
3. Comida ultraprocesada y fritos, pobres en vitaminas y minerales esenciales para la salud capilar.
"El cabello necesita combustible de calidad. Cuanto más equilibrada y rica en nutrientes sea la dieta, mejor resistirá la caída estacional", apunta el experto.
HÁBITOS QUE PUEDEN MARCAR LA DIFERENCIA
Además de la alimentación, hay pequeños gestos diarios que ayudan a reducir la caída estacional del cabello:
- Mantener rutinas de sueño reparadoras para reducir el impacto del estrés en el ciclo capilar.
- Complementar la alimentación con productos específicos de farmacia cuando se detecten déficits vitamínicos.
- Consultar a un especialista si la caída es muy abundante o prolongada en el tiempo.
- Evitar el uso excesivo de gominas, lacas o espumas fijadoras, que resecan y debilitan la fibra capilar.
- No abusar de planchas y secadores a altas temperaturas.
- Cepillar el pelo con suavidad y usar peines de púas anchas para no partirlo.
- Apostar por recogidos sueltos en lugar de peinados muy tirantes que rompen el cabello.
- Mantener el cuero cabelludo limpio y libre de grasa para favorecer la oxigenación de los folículos.