MADRID, 4 Abr. (CHANCE) -
El tiempo pasa para todos y hay que adaptarse a la nueva realidad. Y así lo está haciendo Francisco Rivera que hace casi un año daba la bienvenida a su cuarto hijo, el tercero en común con su mujer, Lourdes Montes. Si ya la Semana Santa del año pasado fue especial, ésta tiene un punto agridulce.
El diestro la ha vivido desde otro lado porque ya no es costalero y eso lleva una emoción difícil de disimular. Pero él mismo ha contado que se ha ido adaptando a las circunstancias y son las que le han llevado a estar viendo los pasos junto a sus hijos, quienes viven con la misma devoción que sus padres la Semana Santa sevillana.
"A disfrutar de mi gente, de mis amigos, de la familia", decía el diestro que añadía que es tiempo también "de muchos recuerdos de los que están, de los que no están". Y como sus padres siempre están en su memoria, Francisco quiso homenajear a su padre compartiendo un storie en el que aparece vestido de nazareno, siendo un niño junto a él. Ahora es quien sigue sus pasos, muy emocionado, a pie de calle junto a su Hermandad, de la mano de sus hijos y con sus padres en el pensamiento.