La infanta Cristina se apoya en su hijo Pablo y Johanna Zott tras el alarde de pasión de Iñaki y Ainhoa Armentia

La Infanta Cristina asiste al partido de balonmano del equipo BM Granollers donde juega su hijo, Pablo Urdangarin, a 19 de abril de 2026, en Barcelona
La Infanta Cristina asiste al partido de balonmano del equipo BM Granollers donde juega su hijo, Pablo Urdangarin, a 19 de abril de 2026, en Barcelona - EUROPA PRESS

   MADRID, 20 Abr. (CHANCE) -

  Confirmando que es un hombre nuevo y que ha decidido dejar a un lado el perfil bajo que ha mantenido desde su separación de la infanta Cristina para disfrutar de esta nueva etapa tan especial de su vida sin importarle lo que digan de él, Iñaki Urdangarín sorprendía con su aparición en las gradas del Real Club de Tenis de Barcelona con Ainhoa Armentia para disfrutar del Open Banc Sabadell Trofeo Conde de Godó en pareja.

 Presumiendo de su felicidad, y dejando claro que nada hay de cierto en los rumores de crisis que les han perseguido en los últimos meses por el hecho de que el exduque de Palma pase cada vez más tiempo en la ciudad condal por sus compromisos laborales con su empresa 'Bevolutive', el excuñado del Rey Felipe VI y su novia se han mostrado de lo más cómplices y cariñosos y, protagonizando varios besos apasionados sin perder detalle de lo que ocurría en la pista.

 Tan solo 24 horas después de la inesperada y romántica reaparición de Iñaki y Ainhoa, era la infanta Cristina la que asistía al torneo de tenis en compañía de Pablo Urdangarín y Johanna Zott, relajada y completamente al margen de las comentadísimas escenas en el mismo palco de su exmarido y su actual pareja.

 Y confirmando que su segundo hijo y la novia de éste se han convertido en su gran apoyo, la hija del Rey Juan Carlos ha disfrutado de otro plan este domingo antes de abandonar Barcelona y no se ha perdido el último partido del Fraikin BM Granolllers.

 Ajena al gran momento que está viviendo Urdangarín con su pareja, Doña Cristina ha animado a su hijo desde las gradas, vibrando con cada una de las jugadas mientras presumía de la maravillosa sintonía que tiene no solo con Johanna sino también con su familia. Acompañada por sus grandes amigos, el exregatista Roberto Molina y su mujer Cristina Fernández, la cuñada de la Reina Letizia no dudó en acercarse a la novia de Pablo y a los padres de ésta, con los que charló de lo más sonriente durante varios minutos. Además, y demostrando la buena relación que tiene con los Urdangarín 4 años después de su separación de Iñaki, la infanta vio el partido junto a una de las sobrinas de su exmarido.

  Una jornada especial para 'olvidar' el trago que ha debido suponer ver al vitoriano derrochando pasión con Ainhoa en público, que terminaba despidiéndose de lo más cariñosa y maternal de su hijo antes de que este abandonase el pabellón -tras obtener la victoria por cierto- abrazado a Johanna sin pronunciarse sobre la visita del Rey Juan Carlos a Sanxenxo y sus declaraciones apuntando que la Princesa Leonor debería tener una mayor presencia pública.