Paz Padilla bromea con la boda de su hija Anna Ferrer: "La Barbie novia. Me ha salido pija".

Paz Padilla en los premios 'Castizo' de 'El Español' celebrados este lunes 11 de mayo en Madrid
Paz Padilla en los premios 'Castizo' de 'El Español' celebrados este lunes 11 de mayo en Madrid - EUROPA PRESS

   MADRID, 12 May. (CHANCE) -

  Gaditana de pro, aunque afincada en Madrid desde hace tres décadas, Paz Padilla se ha vestido este lunes de chulapa por primera vez para recibir el premio 'Castizo' del diario 'El Español' con motivo de la festividad de San Isidro.

  Una cita muy especial en la que, presumiendo de su lado más castizo y asegurando que "acabaré viviendo y muriendo aquí porque Madrid es mi hogar", la presentadora ha vuelto a hablar sobre la boda de su hija Anna Ferrer y Mario Cristóbal, que se celebrará en la costa de Cádiz el próximo septiembre.

 A menos de cuatro meses del gran día, Paz ha revelado que "todavía no tengo vestido". "¿Y si engordo? ¿Y si adelgazo? Si hombre sí. Eso sí, quiero ir elegante y sencilla. Quiero que mi hija se sienta bien" ha reconocido, apuntando que ha sido la influencer la que ha elegido al diseñador que hará su traje, del que no ha querido dar ninguna pista.

 Quién sí tiene claro los looks -dos en concreto, uno para la ceremonia y otro para la fiesta- con los que le dará el 'sí quiero' al hombre de su vida es Anna. "Está muy guapa. Yo le digo, 'es que eres perfecta. Es que es la Barbie. Mi sueño era la Barbie de cuando era chica y mi hija es la Barbie. La Barbie novia" ha bromeado su orgullosa madre.

  "Yo no decido nada. Lo consulta conmigo, lo mira y todo me parece bien. Es que ella ha nacido elegante. Mira que yo de chica me tiraba en el parque y decía, cojo las colillas, venga a meter los mojones de perro, y ella no. Me ha salido pija" ha exclamado entre risas, confirmando que será una novia sofisticada con un punto clásico.

  Respecto a los detalles del enlace, Paz ha vuelto a tirar de sentido del humor para asegurar que "como yo no lo pago no sé ni cuántos invitados lleva", aunque sí ha afirmado convencida de que "va a ser una boda maravillosa porque van a estar todos los que ella quiere y los que yo quiero, porque yo soy amiga de todos sus amigos. Y ella igual. Es que es muy guay cuando compartimos tanto".

  "Estoy en un momento bonito de mi vida. Con mis heridas, mis cicatrices, pero como he aprendido a valorar tanto lo importante, cosas como esta para mí es un chute de oxígeno y soy feliz porque sé que la felicidad no depende de lo que sucede, sino de cómo la gestiona y soy feliz" ha confesado, sin ocultar que está deseando que llegue el día de la boda.