MADRID, 14 Ene. (CHANCE) -
Jessica Bueno está feliz e ilusionada al lado de Roberto Mendoza y, a pesar de la polémica que les ha perseguido desde que salió a la luz su incipiente relación con el músico andaluz hace apenas una semana, no está dispuesta a esconderse.
Y tras dejar claro que nada hay de cierto en que su nuevo novio tendría pareja cuando empezaron a intimar a principios del mes de diciembre, y confesar que por el momento no quiere poner etiquetas a lo suyo porque prefiere ir con "pies de plomo", la pareja ha reaparecido de lo más cómplice ante las cámaras.

Confirmando sin necesidad de palabras que su historia de amor se está consolidando a pasos agigantados aunque haya dicho que está "soltera" y que simplemente se están "conociendo", la modelo se ha reencontrado con su nuevo 'amigo especial' en una cafetería cercana a su domicilio para disfrutar de un desayuno para dos a salvo de miradas indiscretas.
Tras una hora en el interior -donde se habrían mostrado muy cariñosos antes de enfrentarse a las cámaras-, Jessica y Roberto abandonaban el local y, entre sonrisas y confidencias, recorrían a pocos centímetros de distancia el centenar de metros que les separaba de sus coches.

De lo más relajado a pesar de que no está acostumbrado a que la prensa siga sus pasos, el músico ha incluso presumido de lo más sonriente de que el violín que un músico tocó el otro día en el último partido del Betis es suyo.

Al llegar a sus respectivos vehículos, la pareja se ha mostrado de lo más tímida, y lejos de despedirse con un beso o un abrazo, Jessica ha continuado su camino sin nisiquiera acercarse a su novio evitando (por el momento) regalar su primera muestra de cariño pública con Roberto.