Candela Peña luce en 'La Revuelta' un vestido en tonos cálidos de códigos étnicos perfecto para exprimir el verano

Candela Peña en el programa 'La Revuelta' con David Broncano.
Candela Peña en el programa 'La Revuelta' con David Broncano. - 'LA REVUELTA' / TVE

   MADRID, 10 Jun. (CHANCE) -

En plena promoción de la última película que ha protagonizado para Netflix, 'La desconocida', Candela Peña se dejaba ver este martes en 'La Revuelta' conquistando de nuevo a su público por la naturalidad que la caracteriza y, sobre todo, por el estilismo elegido para la ocasión: un vestido artesanal en tonos cálidos.

Quién conozca a la actriz sabe que lo encorsetado no va con ella, juega muy bien con los volúmenes y las texturas, luciendo looks que tienen caída y fluidez, lo que le permite estar cómoda allá donde vaya... y con estas características apareció en el programa de David Broncano, con un vestido que destilaba artesanía contemporánea.

EL VESTIDO DE CANDELA PEÑA CONFIRMA SU GUSTO POR LAS PRENDAS FLUIDAS

Se trató de un vestido de largo midi y silueta relajada confeccionado en un tejido estampado de inspiración ikat, donde los tonos burdeos, marfil, índigo y destellos de amarillo construían una narrativa visual muy veraniega.

El corte fluido, ceñido en la parte abdominal por un cinturón fino, la pieza aportaba equilibrio entre estructura y comodidad, mientras las mangas amplias reforzaban esa sensación de lujo despreocupado que ha dominado las pasarelas más importantes de este 2026.

LA APUESTA DE CANDELA PEÑA EN 'LA REVUELTA' QUE INVITA A VIVIR EL VERANO CÓMODA CON UN GUIÑO RETRO

La apuesta por los accesorios no pasó desapercibida, ya que cada detalle elevaba el conjunto hacia un territorio decididamente editorial: sombrero tipo pillbox negro que enmarcaba su rostro y unas gafas de lentes ámbar, un indudable guiño retro setentero. Un look que completaba con pendientes dorados y pulseras discretas que demostraban una estudiada jerarquía visual.

¿El resultado? Una imagen que celebraba el eclecticismo refinado: una mezcla de códigos étnicos, referencias vintage y la actitud cosmopolita de la protagonista. Además, no se separó de un minibolso de tejido que reforzaba la conexión con el trabajo artesanal. El estilismo de Candela Peña no buscaba perfección, sino carácter.