Miu Miu reconstruye el enfoque de nuestro cuerpo con un desfile revolucionario en la Paris Fashion Week

Desfile de Miu Miu en la Paris Fashion Week
Desfile de Miu Miu en la Paris Fashion Week - MIU MIU
Europa Press Chance
Actualizado: miércoles, 11 marzo 2026 11:12

   MADRID, 11 Mar. (CHANCE) -

La Paris Fashion Week ha servido un año más de escaparate internacional donde las grandes firmas han mostrado sus colecciones para esta temporada y lo cierto es que sus desfiles no han dejado indiferente a nadie. Este martes 10 de marzo Louis Vuitton se abría paso en el calendario y después Miu Miu conseguía revolucionarnos el sentido estilístico con su propuesta para otoño e invierno.

Sin duda, una de las cosas de las que más se ha hablado es de la presencia de la actriz española Anna Castillo en su front row, pero también de la tan esperada colección y de la presencia especial sobre su pasarela de Gillian Anderson, de 'Expediente X', cerrando el desfile.

"Las prendas abrazan el cuerpo"

"Una propiedad y autonomía sobre el propio cuerpo, sobre uno mismo y sobre sus valores: una cálida sensualidad, una cálida sexualidad. Un enfoque en nuestro cuerpo, nuestra mente, en nosotros mismos, a lo que debemos dedicar atención", exponen desde la firma.

"Ternura, amor, cuidado", un lema que lleva por bandera esta colección donde "las prendas abrazan el cuerpo, priorizando y valorando su interior. Ajustadas a la piel, las telas lavadas aportan suavidad y tacto, aportando sensualidad y una sensación de experiencia humana", describen.

"La idea de lo antiguo no se trata del paso de la historia, sino de existir en el tiempo", explican desde Miu Miu y en este desfile hemos podido comprobar cómo el pasado regresa con fuerza bajo una mirada contemporánea y aire sofisticado en sus prendas.

Cashmere, lino, tul contrastan con forros de borrego, tweed y sombreros

Los cuerpos se revisten de un romance poético, pero también de fuerza con conjuntos a capas o incluso con vestidos más propios de temporada estival, demostrando así que ese tipo de piezas también pueden ser llevadas en invierno con los complementos adecuados.

Pureza, simplicidad, algodón, cashmere, lino, tul bordado... que contrastan con forros de borrego, tejido tweed, sombreros y guantes. Un desfile donde la decoración se convierte en una valorización del cuerpo, mientras que las formas se exageran y amplifican mediante las confrontaciones a escala. En definitiva, prendas que son un método de valorar lo interior y que simbolizan al individuo.

Además, predominaron las arrugas en la ropa y el tiro bajo de alguno de sus pantalones, una tendencia del 2000 que regresa este año con más fuerza que nunca y que ya hemos visto en más desfiles.

El escenario para este desfile tuvo lugar en el Palais d'léna, un espacio que alude a la inmensidad con una escenografía única: un bosque salvaje con panoramas duales que simbolizan la magnitud. Un contexto donde se mueven las figuras, no los cuerpos.

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