MADRID, 10 Jun. (CHANCE) -
3,7 millones de euros. Esa es la cantidad que reclama Iker Casillas al F.C Oporto y a su aseguradora Fidelidade por el infarto de miocardio que sufrió en 2019 durante uno entrenamiento con el conjunto portugués. El ex de Sara Carbonero ha comparecido en el Palacio de la Justicia de Oporto tras presentar una demanda pidiendo una millonaria indemnización debido a la incapacidad laboral y las importantes secuelas que sufre desde hace 7 años a pesar de que el médico del equipo, Nelson Puga, aseguró entonces que el portero estaba "bien, estable y con el problema resuelto" y que e iba a recuperar "perfectamente" de este revés de salud, asegurando que el esfuerzo físico que realizó durante el enfreno no estuvo relacionado con su problema cardíaco que le obligó a retirarse antes de lo esperado.
El exjugador del Real Madrid ha comparecido ante el Juzgado Laboral de Oporto y ha revelado que, al margen de que tras un periodo de reposo absoluto tardó siete meses en poder hacer vida 'normal', su vida nunca ha vuelto a ser la misma ya que, a sía de hoy, no puede correr más de 20 o 50 metros sin fatigarse, además de verse obligado a tomar varios medicamentos diariamente para reducir las posibilidades de volver a sufrir un episodio semejante.

Echando la vista atrás, Casillas ha rememorado en el Palacio de la Justicia lo sucedido en 2019, cuando su vida cambió para siempre. En un principio, fue un día "normal" en el que llevó a sus hijos Martín y Lucas al colegio, se fue al Olival a entrenar, desayunó e hizo un poco de gimnasio. En torno a las 11.00, cuando llevaba apróximadamente 30 minutos de ejercicio, empezó a sentir una fuerte presión en el pecho que le obligó a parar. "Tuve que tumbarme. Tenía miedo. Me costaba respirar" ha expresado, apuntando que fue entonces cuando el médico y el fisioterapeuta del Oporto le trasladaron en un carrito de golf a los vestuarios antes de trarladarle al Hospital CUF.
A pesar de la reclamación económica del exjugador, la aseguradora ya le ingresó 1,5 millones de euros, la cantidad máxima anual por accidentes laborales, mientras que el conjunto luso defiende que le pagó su salario íntegro -más de un millón de euros- durante los meses que estuvo de baja antes de tomar la decisión de retirarse definitivamente, por lo que ambas entidades se niegan a pagar más dinero.
Sin embargo, Casillas está dispuesto a luchar hasta el final y ha acudido a la Justicia portuguesa para defender su derecho a recibir la prestación por Incapacidad Total Permanente para el Trabajo Habitual (IPATH) que asciende a 2,5 millones de euros, equivalente al 70% del sueldo que habría cobrado del Oporto hasta la finalización de su contrato en junio de 2021.

Y mientras el exjugador continúa su batalla legal contra su último equipo, la actriz con la que habría recuperado la ilusión y con la que ha sido fotografiado de lo más cómplice y cariñoso por las calles de Madrid, Irene Esser, ha presentado en Madrid su nuevo proyecto profesional, la serie 'El inmortal', junto a Álex García, Jon Kortajarena o Teresa Riott entre otros.
Una reaparición en la que, de lo más sonriente sin ocultar el gran momento que está viviendo, ha evitado hacer declaraciones sobre su historia de amor con Iker.
