TRAS LA SUPERPRODUCCIÓN "ALATRISTE" ESTRENA "EL LABERINTO DEL FAUNO" CON GUILLERMO DEL TORO
Proyecta una belleza fría y distante, pero con sólo mirarla cara a cara uno se da cuenta de que no se puede estar más equivocado juzgando así a Ariadna Gil. La actriz es en realidad alegre, dicharachera y cariñosa, tan afable como la que más. Empezó a los dieciséis años de la mano de Bigas Luna con Lola , desde entonces su curriculum no ha dejado de crecer a base de títulos como Belle époque , Libertarias , El embrujo de Shanghai , Bienvenido a casa o Alatriste . Ahora Ariadna vuelve a sorprendernos con una madre psicológicamente derrotada por los horrores de El laberinto del Fauno , el ultimo largometraje de Guillermo del Toro. Casada con el realizador David Trueba, la actriz es madre de dos hijos y está descubriendo en el trabajo un nuevo terreno en el que compartir secretos con su marido, son ya tres títulos los que han compartido y Ariadna cada día se siente más cómoda a su lado.
-Háblanos de Carmen, tu personaje en El laberinto del fauno
-Es la madre de Ofelia, una mujer muy enferma, a punto de dar a luz. Está débil físicamente y totalmente vencida psicológicamente. No piensa en nada más que sobrevivir y salvar a sus hijos, ha perdido todo tipo de ilusión y esperanza, si es que alguna vez la tuvo. Es la gran vencida de la película, no le queda ni la capacidad de decidir morir por algo en lo que cree.
-¿Qué has aprendido de este personaje?
-A entenderla y quererla porque de entrada me molestaba esa obediencia ilimitada que tiene. Guillermo me pidió que me fijara en la madre del David Copperfield de Dickens y me conmovió. Me he dado cuenta de que hay mucha gente así, hoy en día y antes. No todo el mundo tiene la valentía necesaria para luchar por un ideal, hay gente que vive tan al límite que sólo pueden pensar en sobrevivir. Carmen quiere mucho a su hija pero le hace lo peor que se le puede hacer a un niño, matar su ilusión.
-¿Tienes tú esa fuerza que a ella le falta?
-Vivo una vida muy diferente, nunca me he tenido que enfrentar a una situación límite o traumática como una guerra o el hambre. He tenido educación, he escogido lo que quería hacer y nadie me ha prohibido nada, siempre me he equivocado sola y he acertado sola, que más puedo pedir. Tengo momentos malos y momentos buenos como todo el mundo pero siempre dentro de este primer mundo en el que vivimos. Hay días que me parece que todo va mal pero son los altibajos lógicos de la vida y de esta profesión tan insegura, un juego de niños si lo comparamos con ese tipo de situaciones límite de las que habla la película.
-¿Qué paso por tu cabeza cuando leíste el guión?
-Me gustó cómo se contaba una historia tan cercana de manera tan distinta. Es una historia completamente universal, una fábula en la que los personajes representan muchas cosas. Toda esa perversión de la realidad conseguía el efecto del terror a una dictadora, al fascismo y el miedo que provoca el no poder hablar y tener que bajar la cabeza.
-¿Tienes alguna espina clavada en tu carrera?
-Me quedan mil cosas por hacer pero a la hora de concretarlas soy bastante pragmática y me conformo con lo que me va llegando. No busco directores ni países, las cosas llegan y yo me veo o no me veo.
-¿Es buen jefe Guillermo del Toro?
-Nunca había trabajado con un director con tanto talento para decidir lo que quiere y cómo lo quiere, todo está en su cabeza. Eres una pieza dentro de un mundo intransferible y personal creado por él de principio a fin. Es muy meticuloso pero a la vez te deja libertad para que pruebes y avances.
-¿Te gustaría volver a pisar la alfombra roja de los Oscar?
-Mucho, fue una experiencia muy divertida. Lo pasé muy bien y nos reímos mucho. Fue como ir de visita a un lugar que has imaginado siempre. Luego resulta muy parecido a lo de aquí, más a lo grande pero también con menos gusto. Personalmente son como fiestas.
-Ivana Baquero es una niña muy especial...
-Es toda una actriz, yo me cansaba más que ella. Tiene las ideas muy claras y una disciplina muy fuerte, a veces hasta asustaba su profesionalidad. Ha estado sesenta días rodando, con jornadas muy exigentes y escenas en solitario imaginando, eso es muy difícil. En un rodaje a los niños se les trata como a adultos, deben ser fuertes y tener talento porque se les exige lo mismo que a cualquier otro actor. Ivana se motiva rápidamente y tiene mucha capacidad para entender lo que le están pidiendo.
-¿Veremos algún día a tus hijos en el cine?
-Está cerca de sus vidas y es parte de ellas porque David y yo nos dedicamos a ello y nos gusta pero no es algo que nos planteemos nosotros, ya se verá si les gusta.
-En cuanto a la Guerra Civil española, ¿conviene cerrar página sobre este asunto?
-Somos hijos de la Guerra Civil y todavía hoy estamos viviendo las consecuencias de esa fractura social. Hay que revisar la historia para no repetir los errores ni los horrores que se cometieron.
-¿Es más difícil mostrar miedo que cualquier otra emoción?
-No, es bastante más fácil, tengo que encontrar el estado y la situación antes de empezar, nada más. Lo hice en ausentes y se siente un gran placer haciendo este tipo de películas, son muy divertidas de rodar.
-¿Tienes previsto algún proyecto en común con tu marido, David Trueba?
-Prácticamente acabamos de estrenar Bienvenido a Casa , la máquina no va tan rápido. David siempre hace lo contrario a lo que acaba de estrenar, lo próximo puede ser cualquier cosa menos lo que se espera de él.
-¿Te sientes cómoda cuando te dirige David?
-Es muy distinto, normalmente a los directores no les conoces y poco a poco les descubres, nosotros ya nos conocemos. Hemos trabajado tres veces juntos y cada vez mejor. Hay parejas que entran en conflicto cuando trabajan juntos pero no es nuestro caso, nos llevamos muy bien. Siempre hablamos poco en el rodaje y yo cada vez me divierto más con él, creo que es mutuo. Conocerse trabajando es diferente y de momento nos va bien. No siempre vamos a trabajar juntos, tiene que ser una cosa que salga y proceda.
-¿Qué proyectos tienes?
-Empiezo a rodar Quiéreme bajo las órdenes de Veda do campo, una historia muy intimista de tres personajes.