CARMEN ROMERO REAPARECE EN MADRID PARA DEFENDER LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES EN EL MUNDO

CARMEN ROMERO REAPARECE EN MADRID PARA DEFENDER LA SITUACIÓN DE LAS MUJERES EN EL MUNDO

LA MUJER DEL EX-PRESIDENTE DEL GOBIERNO, FELIPE GONZÁLEZ, ES ACTUALMENTE LA PRESIDENTA DEL CÍRCULO MEDITERRÁNEO

Alejada del primer plano de la vida política, Carmen Romero es actualmente Presidenta del Círculo Mediterráneo. Esta organización pretende impulsar las relaciones de vecindad entre los distintos países del arco Mediterráneo. En su labor, la mujer del ex-presidente del Gobierno, Felipe González, pone especial atención y empeño en las desigualdades que sufren las mujeres de nuestros países vecinos.

La discreción ha sido y es la nota dominante de Carmen Romero. Durante su estancia en la Moncloa apenas participó en la vida política. Fue en la mitad del mandato de Felipe González, en 1989, cuando se presentó a las elecciones generales al Congreso de los Diputados por la provincia de Cádiz, siendo elegida. En 2004, Carmen Romero decidió no volver a sentarse en su escaño del Congreso de los Diputados.

- ¿Ha tenido la oportunidad de conocer de primera mano la situación de las mujeres del mundo islámico?

- He estado trabajando en esta línea desde que era diputada por Cádiz, desde el año ochenta y ocho u ochenta y nueve, justo cuando empezaron a llegar las primeras pateras a España. A partir de entonces empecé a reflexionar sobre la necesidad de un debate sobre la situación de las mujeres de la otra orilla y por lo tanto de conocer su realidad. Queremos ser un puente, que entonces no existía y desde luego se revela cada vez más necesario. He participado en numerosos encuentros, siempre intentando encontrar los cauces de comunicación y un lenguaje común.

- ¿En qué etapa se encuentran?

- Ahora debemos desmontar los estereotipos y prejuicios. Existe una red de personas con la que compartimos un lenguaje común, pero todavía queda mucho por hacer porque estamos en un contexto internacional muy difícil y cada vez más radicalizado.

- ¿Por dónde van a ir las líneas de trabajo?

- Soy una activista política, por lo que las líneas de trabajo son líneas de trabajo políticos, a pesar de que ahora mismo vivimos la derrota de la política en cuanto a proyectos comunes colectivos. El gran proyecto común que nos puede unir es el de la ciudadanía mediterránea, aunque estamos muy lejos de ser alcanzado y asumido por todos los países y mujeres de los países de la orilla sur. Por tanto, hasta llegar a eso, nos queda mucho por hacer.

- ¿Qué necesitan esas mujeres?

- Por supuesto cambiar la realidad de sus países, aunque la mayoría sólo tienen un partido. No conocen la alternancia democrática, por lo que el trabajo de las mujeres es mucho más difícil. En otros, existe una apertura hacia la democracia, como Marruecos. El apoyo nuestro hacia las mujeres que están transformando esa realidad es enorme. Esa es la línea que tendremos en el futuro: ayudar a las mujeres que luchan por sus libertades.