LA NUEVA VIDA DE MALENA ALTERIO TRAS DEJAR "LA QUE SE AVECINA"
Malena Alterio consiguió dar el salto a la fama con su magistral interpretación de Belén López Vázquez en la serie ¡Aquí no hay quién viva! , hasta entonces pocos sabían del talento interpretativo de la pequeña de los Alterio. Tras cuatro años de vida en comunidad ahora la actriz cambia esa solida vis cómica que la hizo popular por un papel dramático tan mítico como la Sonia de Chéjov, una Sonia que ella ha hecho transparente y pura con su característica naturalidad. Encantada con la idea de poder atraer al público hacia un espectáculo de altura, la actriz se ha embarcado sin dudarlo en este nuevo proyecto, estará hasta el veintitrés de marzo en el Teatro María Guerrero con Tío Vania , una nueva versión de Carles Alfaro para el Centro Dramático Nacional.
-¿Cómo es la Sonia de Malena?
-Es una chica fuerte y trabajadora, que lucha por la gente que le rodea pero no se trata de la bondad personificada, también tiene contradicciones, como todos los personajes de Chéjov, Sonia es humana. Ama y desea profundamente al doctor, un hombre que no la corresponde y que cada vez pasa más tiempo en la casa.
-¿Cómo te has enfrentado al reto de un personaje como éste?
-Carles Alfaro nos pedía una gran implicación personal, quería que construyésemos el personaje a nuestra manera y he tratado de trabajarlo todo de la manera mas directa y sincera, de tu a tu, tratando de tocar el corazón del compañero para llegar al público. Es mi cuerpo, son mi voz, mis gestos y mi expresión, soy yo.
-¿Has quedado contenta con el resultado?
-Sí, muy contenta, no sé qué repercusión tendrá pero sólo el haberme encontrado con compañeros como estos ya es un lujo. Cuando me ofrecieron este papel me debatía entre dos emociones muy distintas: una gran alegría y un miedo atroz, Sonia es un personaje mítico y Chéjov me conmueve profundamente, eso siempre impone pero conforme empezamos a trabajar me fui tranquilizando. Ha sido un proceso de creación tranquilo y muy enriquecedor, en los ensayos siempre te enfrentas a la dureza de querer hacer algo y no poder conseguirlo, nuestro trabajo consiste en eso, pero aquí hemos disfrutado haciéndolo, estoy encantada.
-¿Te costó mucho tomar la decisión de dejar La que se avecina ?
-No, terminamos la primera temporada y el comienzo de la segunda coincidía con los ensayos de Tío Vania, entonces me di cuenta de que todo a la vez no podía hacerlo. Tuve que decidirme, la tele me ha dado mucho, estoy muy contenta de mi trabajo en la serie, ha sido una aventura fantástica y me lo he pasado fenomenal pero también me apetecía hacer otras cosas.
-¿Descartas volver a hacer televisión?
-No, claro que no, en televisión se aprende mucho y es un medio muy gratificante, claro que volveré pero ahora no, a semejante proyecto no podía decir que no.
-¿A quién recurres cuando buscas una opinión sincera?
-A la gente más cercana, a mi familia, mi pareja y mi tía Norma, con ella me preparo casi todos mis trabajos. Son los que más me conocen, ellos saben mis trucos y no les puedo engañar.
-Te dicen la verdad...
-Sí, siempre con mucho tacto y mucho cariño pero en general suelen decirme la verdad.
-¿Cual ha sido su veredicto de esta Sonia de Chéjov?
-En general les ha gustado, algunos viene a verme y me apuntan cosas, siempre es agradable poder contar con una opinión sincera.
-¿Qué se puede aprender de Tío Vania?
-Todo sobre el ser humano, todos nos sentimos identificados con alguno de los personajes de esta obra.
-En todos los sitios cuecen habas...
-Así es y quien diga lo contrario miente.
-¿Cómo crees que se va a tomar el público tu marcha de la serie?
-No lo sé, espero que no se lo tomen mal, no he querido molestar a nadie y que nadie se ofenda
-¿Eres consciente de que tu nombre en el cartel atraerá a más gente a la sala?
-Ojalá, está muy bien que la popularidad de la televisión atraiga a la gente al teatro, si por verme a mi vienen a ver un gran espectáculo bienvenidos sean. Ojalá salieran del teatro tocados, conmovidos o pensando, eso estaría muy bien.
-Qué haces para mantener los pies sobre la tierra a pesar del éxito...
-Trato de no creerme nada de lo que me dicen, ni lo bueno ni lo malo. Está bien que uno reciba halagos, que lo reconozcan por la calle, pero si hay algo que trato de rescatar de la actitud de mi padre frente a la profesión es ocuparme de lo que me tengo que ocupar, que es mi trabajo, son mis personajes, mis proyectos, lo que tiene que ver con mi profesión. Y todo lo que hay alrededor lo intento relativizar y no creerme nada, porque hoy tengo mucho trabajo, pero mañana no sé donde voy a estar.
-Viniendo de una saga de actores, ¿qué consejos has recibido?
-No nos enseñamos nada los unos a los otros pero uno aprende de lo que ve en su casa. Yo he aprendido de ellos a no creerme nada, que esta es una profesión muy dura, y que hay que tratar de ser buenas personas.