MADRID, 10 Jul. (CHANCE) -
Dos días después de pronunciar su primer discurso público en la entrega de las ayudas 'Docentes Referentes' de la Fundación Ibercaja en el Monasterio de Cogullada (Zaragoza), arropada por los Reyes Felipe y Letizia, y la Princesa Leonor, la Infanta Sofía no ha querido perderse el gran día en el que su hermana ha puesto el broche de oro a sus tres años de formación militar recibiendo de manos de su padre en la Academia del Aire y del Espacio de San Javier (Murcia) el Real Despacho de Alférez.

Y, si en su debut como oradora -que superó con nota- escogió un sobrio traje sastre blanco de corte oversize y un top negro, en esta ocasión ha mostrado su lado más fashion presumiendo de su pasión por la moda y ha deslumbrado con su mejor look hasta la fecha.
Mientras la Princesa de Asturias ha lucido el uniforme de gala del Ejército del Aire como manda el protocolo, y la Reina un diseño de encaje de inspiración romántica en color rosa pálido, la Infanta Sofía ha estrenado un favorecedor diseño blanco con pequeños topitos negros y un detalle que marca la diferencia y realza su silueta, una gran lazada lateral en la cadera.

Un vestido midi de gasa con escote cuadrado, tirantes anchos y silueta drapeada ajustada al cuerpo, y con caída fluida en uno de los estampados de pura tendencia de este verano, los lunares, que le sienta de maravilla y que ha combinado con unas bailarinas negras destalonadas de charol en negro, y el pelo suelto con los dos mechones frontales recogidos para despejar su rostro, con un maquillaje natural y jugoso.
