Leonor conquista Llanes con su discurso más marinero y un guiño a sus tradiciones: "¡Y por nombrarme Marinera de Honor!"

La princesa Leonor durante su discurso en el Pueblo Ejemplar de Asturias
La princesa Leonor durante su discurso en el Pueblo Ejemplar de Asturias - EUROPA PRESS REPORTAJES

   MADRID, 24 Oct. (CHANCE) -

   La princesa Leonor ha vuelto a acaparar todas las miradas durante la visita de los Reyes Felipe VI y Letizia y la infanta Sofía a Llanes, distinguido con el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026 por la labor de la Cofradía de Pescadores Santa Ana. En una jornada marcada por la cercanía y el contacto con los vecinos, la heredera al trono ha asumido el protagonismo con un discurso en el que ha puesto en valor la historia marinera de la localidad, sus costumbres y el esfuerzo de quienes mantienen vivo uno de sus oficios más tradicionales. Además, Leonor ha recibido con agradecimiento un reconocimiento muy especial al ser nombrada Marinera de Honor.

   Con un tono cercano y salpicado de humor, la Princesa ha comenzado recordando a su antepasada Leonor de Austria, que visitó la localidad hace más de 500 años: "Parece que un sábado más o menos como éste, pero hace más de 500 años, apareció por aquí una tocaya mía y, por lo visto, quedó muy contenta con lo que vio", ha comentado. También ha hecho referencia a las tradiciones locales y a la peculiar rivalidad entre los bandos de La Magdalena, San Roque y La Guía, preguntándose si aquella Leonor habría disfrutado del pericote, de los trajes tradicionales de llaniscas y porruanos o de las conocidas anchoas de la zona.

   Más allá de las anécdotas históricas ha dedicado buena parte de su intervención a reconocer el sacrificio de quienes viven del mar y la importancia de preservar una actividad sostenible. "A este gremio, al de los pescadores, le debemos mucho toda la sociedad", ha asegurado. Especialmente emotivo ha sido su recuerdo a las mujeres que recorrían los pueblos cargadas con más de 20 kilos de pescado fresco para venderlo, mientras también remendaban redes y velas y cuidaban de sus familias. "Aquellas mujeres tenían un remango...", ha destacado, reivindicando la fortaleza de generaciones que contribuyeron decisivamente a mantener la economía de las comunidades marineras. La Princesa también ha recordado que el galardón reconoce el trabajo de las cofradías de toda España, que afrontan desafíos como el relevo generacional.

   La heredera ha cerrado su discurso agradeciendo a los integrantes de la Cofradía de Santa Ana su labor y a los vecinos la cálida acogida recibida: "¡Y por nombrarme Marinera de Honor!", ha exclamado, antes de dejar una de las frases más simpáticas de la jornada al invitar a los presentes a disfrutar de la gastronomía local: "Y vayamos ahora a probar ese guiso de pixín de la rula que han cocinado los alumnos de la escuela de hostelería del IES de Llanes". Una despedida que ha puesto el broche a una visita en la que Leonor ha combinado el reconocimiento institucional con la complicidad y el interés por las raíces asturianas.