MADRID, 25 Abr. (CHANCE) -
La Princesa Leonor ha vuelto a mostrar su faceta más cercana y deportiva en el Mar Menor, donde ha participado como una cadete más en una cita náutica muy especial junto a sus compañeros de la Academia General del Aire de San Javier. A pocas semanas de finalizar su formación en el Ejército del Aire, la heredera se ha desplazado hasta la playa de Barnuevo, en Santiago de la Ribera (Murcia), para competir en una regata interuniversidades de piragüismo, integrada por completo en el equipo y remando al mismo ritmo que el resto de alumnos. Aunque su intención es pasar lo más desapercibida posible, su presencia no ha tardado en llamar la atención de quienes se han acercado hasta la orilla, tal y como recogen las imágenes captadas por los medios locales.

Desde primera hora de la mañana, la zona se ha llenado de canoas, neoprenos y ambiente de compañerismo, en una jornada que combina deporte, formación militar y promoción del Mar Menor como enclave idóneo para este tipo de competiciones. El programa ha arrancado alrededor de las nueve, con distintas mangas en las que participan equipos de la Universidad de Murcia, la Politécnica de Cartagena, la UCAM, la Universidad Rey Juan Carlos y los cadetes de la Academia General del Aire. Leonor, en calidad de alférez, se ha subido a una embarcación mixta, sin trato de favor ni protagonismos añadidos, reforzando esa imagen de "una más" dentro de su promoción.
La presencia de la Princesa de Asturias en una prueba náutica encaja con la larga tradición marinera de la familia Borbón, muy vinculada históricamente a la vela y a las competiciones en el agua. El rey Juan Carlos ha sido durante décadas un habitual de las regatas de Sanxenxo y ese entorno ha formado parte del imaginario familiar en el que se ha criado Leonor. Por eso resulta natural verla desenvolverse con soltura en el mar, ya sea sobre un velero o, como en esta ocasión, sobre una canoa de competición, donde prima el esfuerzo físico y el trabajo en equipo.

Esta cita en el Mar Menor se suma a otras experiencias deportivas que la heredera ya ha vivido en el marco de su instrucción militar, como campeonatos internos entre academias en los que ha participado en diferentes disciplinas. En todas estas apariciones, la Casa Real refuerza la imagen de una futura reina disciplinada, comprometida con su formación y alineada con valores como el compañerismo, la capacidad de sacrificio y la cercanía a sus colegas de promoción.
La jornada llega en un momento clave del calendario de Leonor, inmersa en el tramo final de su etapa en San Javier, con semanas por delante marcadas por exámenes, maniobras y la recta final antes de recibir su despacho en verano si todo sigue según lo previsto. A la espera de que se concrete oficialmente cuál será su siguiente paso académico, gestos como su participación discreta en esta regata proyectan la imagen de una heredera joven, integrada en la vida diaria de la academia y cómoda en escenarios que combinan disciplina militar y deporte al aire libre.