MADRID, 26 Mar. (CHANCE) -
Después de recibir junto al Rey Felipe VI este miércoles al presidente de la República de Senegal, Bassirou Diomaye Diakhar Faye, en el Palacio Real, y contando los días para que la Princesa Leonor y la Infanta Sofía regresen respectivamente de la Academia General del Aire y del Espacio de San Javier (Murcia), y del campus de la Universidad Forward College en Lisboa para disfrutar de sus vacaciones de Semana Santa en familia, la Reina Letizia ha afrontado un nuevo compromiso oficial.
Especialmente comprometida con los temas relacionados con la salud, su Majestad ha recibido en el Palacio de La Zarzuela al director del Real Patronato sobre Discapacidad, Jesús Martín Blanco, con el que se ha reunido en su despacho para conocer personalmente el progreso de los proyectos y actividades que está llevando a cabo la entidad, de la que es presidenta de honor y cuyo objetivo es promover la igualdad de oportunidades y la plena inclusión de las personas con discapacidad en todos los ámbitos de la sociedad.

Una cita de corte ejecutivo en la que, tras recuperar en su última aparición uno de sus conjuntos favoritos de Felipe Varela -un dos piezas de lana gris con delicadas flores azules bordadas en la falda, que estrenó hace 9 años y sigue de plena actualidad- ha vuelto a recurrir a su fondo de armario para dar una nueva vida a algunas de las joyas 'fashion' que cuelgan en su vestidor.
Y la protagonista de su look es una 'vieja conocida' que estábamos deseando volver a verle, una preciosa chaqueta de Hugo Boss que estrenó en mayo de 2020 en plena pandemia del COVI, y que ha lucido en varias ocasiones. Se trata de un diseño corto de tweed con acabado tipo 'vaquero' de corte entallado con cuello a la caja y cremallera frontal metalizada ribeteada en cuero, que combina con todo y es perfecta para cualquier evento por su versatilidad.

Para completar su estilismo 'work', un pantalón recto de color negro con pernera ancha, y unos mocasines de tacón cuadrado al tono de Massimo Dutti, que aportan comodidad sin renunciar a la elegancia.