El rey Juan Carlos, sonriente, presume del buen tiempo en Galicia en su marisquería favorita

El rey Juan Carlos, sonriente, disfruta del buen tiempo en Galicia en su marisquería favorita
El rey Juan Carlos, sonriente, disfruta del buen tiempo en Galicia en su marisquería favorita - EUROPA PRESS

   MADRID, 16 Abr. (CHANCE) -

   El rey Juan Carlos continúa aprovechando su primera visita del año a Sanxenxo para disfrutar de la tranquilidad gallega y de su gastronomía más selecta. Tras reencontrarse anoche con amigos y cenar en un ambiente distendido, el emérito ha salido este jueves de casa de su gran amigo Pedro Campos para acudir de nuevo a comer a uno de sus restaurantes favoritos en la zona, la marisquería D'Berto, donde es cliente habitual desde hace años.

   A la salida del establecimiento, el monarca se ha mostrado especialmente sonriente y cercano, saludando amablemente a la prensa que aguardaba a las puertas del local. Aunque ha respondido con educación a las preguntas de los periodistas, ha evitado desvelar qué familiares podrían acompañarle este fin de semana en las regatas de Sanxenxo, citas en las que suele estar arropado por la infanta Elena, alguno de sus nietos, su hermana la infanta Margarita o su sobrina María Zurita.

   Lo que sí ha querido destacar el padre del Rey Felipe VI es el clima de este jueves en Galicia, lanzando un elogio al ambiente casi veraniego con una frase breve pero muy gráfica: "Hace un tiempo estupendo". Sus palabras subrayan el agradable día que se vive hoy en la zona, poco habitual en una Galicia más asociada al cielo nublado y la lluvia, y que invita a disfrutar del mar, las regatas y de los mejores pescados y mariscos.

   Con la ayuda de un bastón y acompañado en todo momento por dos miembros de su equipo de seguridad, el rey emérito ha caminado con calma desde la puerta del restaurante hasta el coche, donde le han asistido para subir. Con todo preparado para las próximas pruebas náuticas, don Juan Carlos afronta así unos días en los que combina su pasión por la vela con comidas relajadas en sus locales favoritos y apariciones públicas en las que se le ve tranquilo, de buen humor y muy integrado en su ya clásica rutina en Sanxenxo.