Javier Coll, la cara más cuerda del "loco" de 'Doctor Mateo'

Posado de Javier Coll
BEATRIZ VELASCO / EP
Europa Press Chance
Actualizado: miércoles, 17 noviembre 2010 15:33

MADRID 17 Nov. (Por Estefanía Blasco) -

Bromista, irónico y enamorado de su trabajo. Apenas ha tenido oportunidad de darse a conocer, pero su paso por televisión, aunque reciente, parece prometedor. Javier Coll ha conseguido enamorar al público con Antonio, el loco y tierno personaje al que encarna en la popular serie de Antena 3 'Doctor Mateo'. Pero, antes de aterrizar en tierras asturianas, este madrileño arrancó las carcajadas de los telespectadores en el programa de humor 'La Tira'.

Fotógrafo aficionado, curioso y autodidacta, Javier es padre de un niño de poco más de un año y se confiesa fiel defensor del humor español más nuestro, de los personajes histriónicos y de los grandes maestros del cine patrio.

- Tras dos años como parte del reparto de 'Doctor Mateo', ¿qué balance haces de la serie?

- A nivel personal me ha confirmado que no me he equivocado con mi profesión, es un poco absurdo, pero es muy importante, porque siendo actor, la única forma de saber si haces bien tu trabajo o no es que cuenten contigo. Esto ya me empezó a pasar en 'La Tira', pero tampoco tienes garantía de nada porque sabes que te sale bien un personaje, pero no sabes si estarás a la altura en otros. En 'Doctor Mateo' funcionó, entré para un capítulo y al final me he quedado allí. Esto te da mucha calma y mucha paz.

- ¿Y en el terreno profesional?

- Y a nivel profesional, la serie me ha dado la oportunidad de trabajar con profesionales muy buenos porque en esta profesión tienes que estar aprendiendo siempre y la única forma es ver a los mejores y yo los tengo porque mis compañeros son unos fuera de serie. Además, el personaje ha gustado mucho al público, que me lo hace saber. El haber conseguido un personaje que enamore a la gente, no siendo guapo ni espectacular, es una gran satisfacción.

- ¿Qué has aprendido de cada uno de tus compañeros y qué pueden aprender ellos de ti?

- Gonzalo de Castro es muy sabio. Yo soy un actor que me gusta mucho el riesgo y para arriesgar hay que hacer personajes límites y extremos, pero para ello hay que exagerar. Gonzalo, en cambio, es capaz de condensar todo eso en un gesto muy pequeño. De Daniel Freire he aprendido la humanidad y Alex O*Doherty es de los actores que me gustan, porque arriesga mucho.

- ¿Cuáles son tus actores de referencia?

- Soy seguidor y reivindico el cine español, pero el cine español puro, no contaminado, que no pretende imitar cines extranjeros. Me encantan los guiones de Azcona, adoro a José Luis López Vázquez por encima de todas las cosas, es el que conseguía hacer lo más exagerando haciendo que te lo creas. Me encanta el humor absurdo de José Luis Cuerda, ese humor tan español. Mis referentes son los actores que componen personaje, que son creadores. Mis actores de referencia internacionales siguen el mismo hilo, me encanta Jose Pesci, Gary Oldman, Danny De Vito, Robert de Niro o Al Pacino.

- Nuestro cine está perdiendo el humor más español, pero en la televisión cada vez tiene más tirón .¿A qué crees que se debe esto?

- Creo que es un asunto de dinero y de estudios de mercado. El cine que se ve en las salas se hace en función de los gustos de los productores. Me encantaría que José Luis Cuerda hiciera más películas porque está claro que nuestro humor funciona, pero lo que tenemos que hacer es seguir trabajando en ello y abandonar este anti chovinismo y la creencia extendida de que todo lo de fuera es bueno y lo nuestro no.

- Ahora tienes la oportunidad de compartir tu trabajo con compañeros a los que admiras, pero ¿con quién te gustaría trabajar y aún no has tenido oportunidad?

- Me encantaría repetir con Juan Diego porque es un genio y quiero aprender de él, porque tiene una intensidad perfecta, le va la vida en ello. Se me murió Luis Ciges y me habría encantado poder compartir mi trabajo con él. Pero en España hay muy buenos profesionales y en cada sitio al que vaya seguro que podré aprender de mucha gente.

- ¿Qué recuerdas de tus inicios?

- Siempre he tenido la confianza no de llegar a ningún sitio, sino de que podía vivir de lo que me gustaba. El motor que te hace seguir es el esfuerzo y la confianza en tí mismo. He caído en la tele en el mejor momento porque todos los años que he estado en el teatro me han dado la experiencia y el conocimiento para ser algo contratable. La gran diferencia es la ansiedad, antes tenía una gran ansiedad por mi futuro y ahora estoy llegando a un estado de calma porque creo que he entrado con buen pie y soy un buen trabajador. Y bueno, el dinero también ha cambiado, pero no es tan importante ni se gana tanto. Yo tampoco soy de darme muchos lujos ni de derrochar. La estabilidad económica ayuda a tener tranquilidad, pero nada más.

- ¿Qué es lo mejor y lo peor de trabajar en televisión?

- Depende de lo que hagas. Con Don Julián, mi personaje de 'La Tira', tenía que estudiar un montón de páginas y sacarlas con brillo de un día para otro. Lo peor era el estrés y la sensación constante de no llegar a hacerlo todo lo bien que podría, pero en 'Doctor mateo' no tengo queja porque el ambiente es fenomenal, el equipo encantador y el personaje me encanta.

- ¿Qué personaje te gustaría encarnar y cuál rechazarías de pleno?

- La verdad es que no me veo de galá, porque lo audiovisual tiene parte de audio y parte visual y con la visual hay que venir de casa. No me gustan los papeles sosos, me gusta la composición. Pero prefiero los personajes arriesgados e histriónicos.

- Cine, teatro y televisión. ¿Qué te aporta cada medio?

- El teatro es una gozada, es como salir al circo romano, es un grado de concentración máximo. Me cansan un poco los ensayos, pero es un subidón. En televisión me gusta la posibilidad de poder variar, de evolucionar con los personajes. Y en cine puedo preparar bien mi papel, pero, como suelo tener papeles muy pequeños, le doy demasiadas vueltas.

- El trabajo frente a la cámara o sobre las tablas da para mucho, pero ¿qué momento recuerdas con especial cariño, por su comicidad o como una situación anecdótica?

- En 'La Tira' una de las actrices se lesionó y no podía grabar el capítulo del día siguiente, así que en la misma tarde reescribieron un guión nuevo y lo grabamos. Fue uno de los mejores episodios que hicimos. Estoy muy orgulloso de ese trabajo. También recuerdo con cariño el primer capítulo que grabé de 'Doctor Mateo' porque se suponía que iba a ser solo ese capítulo y tenía que hacerlo muy bien. Y luego, las meteduras de pata están a la orden del día. Pero sí que es cierto que aunque soy muy cachondo, trabajando soy muy serio.

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