MADRID 23 May. (Por Noelia Gala) -
Roberto Enríquez prosigue su andadura en la pequeña pantalla como Viriato en 'Hispania'. Este leonés que comenzaba su carrera subido a un escenario de teatro, poco a poco se ha ido abriendo hueco en el mundo televisivo.
Comenzaba su andadura en series como 'Colegio Mayor', 'Pepa y Pepe' o 'Esencia de poder', y el éxito en la pequeña pantalla le llegó de la mano de 'La Señora'. A raíz de entonces le surgirían más papeles televisivos como los que pudo desarrollar en 'La Princesa de Éboli' y 'La Duquesa'.
Actualmente le encontramos en 'Hispania' en la piel de el mítico Viriato, líder hispano frente a Roma, papel en el que Roberto se siente feliz. Lo que más le gusta de su personaje es su intento por humanizarse, que a pesar de ser un guerrero seguía teniendo las contradicciones de un hombre.
Además, también le atrae todo lo que interpretar a Viriato implica, como montar a caballo o el vestuario. Y aunque rodar una serie como 'Hispania' no es tarea fácil, Roberto asegura sentirse un privilegiado por poder contar esta parte de nuestra historia.
- ¿Cómo va a ser tu personaje esta temporada?
- Mi personaje viene muchísimo más radicalizado, mucho más extremista y no quiere andarse con contemplaciones ni con negociaciones. Va a buscar a Roma a su hija y lo que se encuentra es algo peor que la muerte de su hija. Viriato ha comprobado cual es la dimensión de Roma, un imperio bastísimo. Encuentra toda la oposición de los nobles del consejo que han decidido tener una actitud más conservadora, no entrar en guerra... entonces ahí va a haber muchos enfrentamientos, porque a mi me nombran jefe de las tropas hispanas, y voy a tener muchísimos enfrentamientos con los que son los políticos. Eso por un lado, mucho más radical, incluso pasando a veces líneas sagradas para esta gente. Él está dispuesto a pasar esas líneas con tal de vencer a Roma, y sembrar el terror en el corazón de los legionarios. Y está dispuesto a esto aún a riesgo de que los dioses puedan castigarlos. También es verdad que Viriato no es nada creyente, es bastante escéptico y traicionar eso no le importa.
- ¿Qué tal te sientes dentro de este personaje?
- Me siento feliz, porque primero Viriato es un personaje histórico. No le conocía como ahora, pero sí tenía unas referencias, y la verdad es que es un personaje bastante mítico. Lo que más me gusta de este personaje es cómo se intenta humanizar. Vale que es un guerrero muy valioso que consiguió derrotar a los romanos durante nueve años hasta que le nombraron amigo del pueblo romano porque no conseguían vencerlo, todas esas guerras de guerrillas que hizo maravillosas... pero era un hombre, y a mi me parece que lo importante es no hacer un héroe vacío, sino darle todas las contradicciones y mezquindades de los hombres. Y eso es lo que más me gusta de mi personaje, que esté humanizado. Y por otro lado me gusta montar a caballo, tener ese tipo de peleas, el vestuario, que aunque es incómodo, como actor llevar esto te pone en otro sitio completamente diferente. Me gusta. Y luego estos compañeros que tengo, no sólo en el equipo artístico, que son maravillosos y les amo, sino también el equipo técnico. Es muy bonito trabajar en algo que te gusta, y bueno, el trabajo no es fácil, vamos siempre a contrarreloj, con estrés, con nervios, con presión... los exteriores son muy duros físicamente. Pero finalmente llegas a la habitación del hotel, y te sientes feliz de haber tenido un día tan intenso y tan bonito, y de haber compartido tantas cosas con los compañeros. Me siento un privilegiado.
- Si te trasportases a la época, ¿qué cualidades crees que compartirías con Viriato?
- Pobre de mi (risas). Creo que lo que comparto con Viriato es que creo que soy un hombre franco y que va de frente. Y también que soy un tipo bastante guerrero y batallador con lo mío, no tiro la toalla. Entonces siempre hay una posibilidad de conseguir las cosas. Incluso aquí en la serie, hay cosas por las que me dicen '¡pero qué guerrillero eres!', y en ese sentido creo que sí que me puedo identificar con él. En lo demás, no lo sé... creo que el personaje con esa dimensión tan impresionante que tiene me deja un poco en la cuneta.
- En una serie de estas características los rodajes son maratonianos, ¿qué tal los llevas?
- En serie de televisión son otros tiempos, que no son como el cine. Aunque a veces haces cine en el que también tiene unos tiempos tremendos, ahora la economía es la que manda y los tiempos suelen estar reducidos. Sí, los rodajes son maratonianos, son duros, y a veces hay estrés y hay nervios, pero yo si me siento a gusto con lo que estoy haciendo, todo eso son daños colaterales que los soporto. Y a mi me parece que esta serie tiene muchas cosas, como el estrés, los nervios, la falta de tiempo, pero en la otra balanza está el poder hacer una serie de esta magnitud, con estos compañeros, contar esta historia en la que hablamos de nuestro pasado. Yo leyendo todos los ensayos que hay sobre los hispanos de aquella época, yo creo que poder contar como español algo de su pasado más remoto es maravilloso, y ver las coincidencias que tiene con este presente. Poder contar esa parte de la historia me parece un privilegio que supera cualquier dificultad.