MADRID, 15 May. (CHANCE) -
"Nos vemos en Jerez", con esta frase confirmaba Roca Rey en sus redes sociales que estaba listo para volver a pisar el albero, tras la terrible cogida que sufrió el pasado 23 de abril en plena Feria de Abril. Un incidente ocurrido sólo unos días después de la que sufrió Morante de la Puebla, que también dejó en un '¡ay!' a los aficionados a la tauromaquia al saber al alcance de sus heridas.
Una vez más se ha cumplido el dicho que afirma que los toreros están hechos de otra pasta. Roca Rey y Morante, ambos en lo más alto del escalafón, lo han dejado claro reapareciendo a la vez en la Feria del Caballo de Jerez este 15 de mayo, compartiendo cartel con Sebastián Castella. Todo contra todo pronóstico, especialmente el diestro peruano, que se ha sometido a intensas sesiones de rehabilitación durante estas semanas hasta conseguir su objetivo.
Roca Rey ha vuelto a vestirse de luces, pero en esta ocasión lo ha hecho sin contar con la presencia de Tana Rivera. La hija de Francisco Rivera, que vivió en directo la cogida en la capital hispalense y que no se separó de su lado durante su ingreso hospitalario, ha sido la gran ausente de este regreso. El motivo no ha sido otro que un compromiso familiar, según se confirmaba en el programa 'Y ahora Sonsoles', citando fuentes cercanas a la hija de Rivera Ordoñez.
A pesar de que su novia no se encontraba en el tendido, la tarde ha sido redonda para Roca Rey, que en su reaparición salía por la puerta grande del coso jerezano, después de cortarle dos orejas al primer toro de su tanda y llevarse otros dos trofeos en el segundo. Y ya está listo para Talavera de la Reina, su próximo compromiso: "Estaba deseando regresar", ha dicho al volver a su hotel como triunfador de la tarde.