MADRID, 6 Abr. (CHANCE) -
Domingo de Resurrección en La Maestranza de Sevilla marcado por la reaparición del Rey Juan Carlos en el que es su primer viaje a España desde que estalló la guerra en Oriente Próximo entre Estados Unidos, Israel e Irán. Después de varias semanas instalado en uno de los hoteles más lujosos de Abu Dabi refugiándose de la escalada de tensión en el Golfo Pérsico, el Emérito ha regresado a nuestro país para disfrutar en directo de la vuelta de Morante de la Puebla a los ruedos meses después de anunciar su retirada.

Y no lo ha hecho solo, ya que además de la infanta Elena, el padre del Rey Felipe VI ha estado acompañado por sus nietos Froilán y Victoria Federica, que inseparable de Jorge Navalpotro ha confirmado que su relación está plenamente consolidada incluyendo a su novio en sus planes familiares después de más de tres meses sin ver a su abuelo.

En su regreso a España, Don Juan Carlos se ha dado un baño de masas y tanto a su llegada como al abandonar La Maestranza tras la corrida, ha recibido una gran ovación entre aplausos y gritos de "¡Viva el Rey!" y "vuelve, Juan Carlos, vuelve", que ha agradecido con una gran sonrisa antes de acceder con dificultad al coche que le llevaría de vuelta al hotel junto a su hija mayor, que orgullosa ha sido testigo de excepción del cariño que los sevillanos tienen al Monarca.
Minutos después de que el Emérito y doña Elena saliesen de la plaza eran Victoria Federica, Froilán y Navalpotro los que hacían lo propio en medio de una gran expectación de público que les hizo un paseíllo para poder llegar al vehículo que les aguardaba a pocos metros de allí.

Un momento en el que, caminando 'a tientas' entre la gente y los flashes de los fotógrafos, la influencer sufría un traspiés que a punto estuvo de provocarle una caída. Afortunadamente, conseguía mantener el equilibrio y visiblemente abrumada y con una risa nerviosa, continuaba su camino arropada por su hermano -que la cogió de la cintura para ayudarla a andar- y seguida por su novio, que no ocultó su preocupación hasta que la propia Victoria le confirmó con una sonrisa que se encontraba bien.
Sin embargo, parece que su tropiezo no le hizo gracia al ver la cara de enfado y la fuerza con la que cerró la puerta del coche con un portazo sin hacer declaraciones sobre cómo se encuentraba y cómo ha vivido el caluroso recibimiento de Sevilla al Rey Juan Carlos. El momento, ¡en el siguiente vídeo!