Actualizado 05/06/2008 13:38 CET

Mónica Naranjo: "Yo habría entrado en 'OT'"

Mónica Naranjo.
EP

RETOMA SU CARRERA MUSICAL TRAS SIETE AÑOS CON "TARÁNTULA", UN NUEVO ÁLBUM EN EL QUE LA ARTISTA HA COMPUESTO TODOS LOS TEMAS

Decidió alejarse del estresante mundo del espectáculo antes de volverse loca, como ella misma afirma. Siete años hemos estado sin escuchar una de las voces más impresionantes y potentes del panorama musical, la de la cantante Mónica Naranjo. Un parón obligado el que la artista se ha tomado, ya que desde que comenzó su carrera con tan sólo diecisiete años la pantera de Figueras , como muchos la conocen, no había parado de trabajar; y eso mismo fue lo que le hizo conquistar las más altas cotas de fama y éxito, pero a la vez la convirtió en esclava de la industria musical y en una desconocida para su familia, y para ella misma.

Han sido los mejores siete años de mi vida , afirma Mónica, que vuelve con mil cosas que contar en su último trabajo, Tarántula . Unos años de reflexión que le han permitido descansar, disfrutar de su familia, e incluso de completarla. La cantante adoptó hace unos años a su único hijo, y junto a él, su marido, y su numeroso grupo de perros y gatos, ha encontrado el equilibrio y la ilusión que perdió. Ahora, serena y segura de sí misma, Mónica Naranjo vuelve con la misma ilusión que la hizo triunfar cuando tan sólo era una niña y decidió dejar Figueras, su ciudad natal, para conquistar a medio mundo.

- Mónica, siete años sin sacar disco...

- Era necesario el parón porque esto es una locura. Si no paraba me volvía loca porque llegó un momento en que no sabía quién era el personaje y quién Mónica (ríe), y a mi Mónica me gusta más que el personaje. Tuve que parar porque parecía que se me iba la vida por el trabajo, y eso no es posible.

- ¿Qué has hecho en todos estos años?

- Vivir. He aprendido a vivir, porque no sabía; he aprendido a convivir con mi familia; y, sobre todo, he aprendido a hacer crecer mi familia.

- ¿Habías olvidado cómo era vivir, o te habían obligado a olvidarte?

- Un poco de todo. Yo me fui de casa con diecisiete años. De esa edad hasta los veintiocho he estado sin parar. No había un tiempo en el que disfrutar de mi, ni de los míos. No me olvidé de la familia pero el contacto se hizo más frío, y eso no es posible.

- Fuiste muy valiente dejándolo todo.

- Hay gente que opina así, pero otros pueden pensar que fui una inconsciente (sonríe). No lo pensé dos veces, porque cuando estás tan mal no piensas las cosas mucho, y sólo quería salir corriendo y así lo hice, sin mirar hacia atrás porque han sido los mejores siete años de mi vida.

- Pero tus comienzos en España fueron complicados porque triunfaste antes fuera que en tu país. Y cuando triunfas por fin aquí se convirtió en un sin vivir...

- Sí. Aquello fue como si me conectaran dentro de mi un piloto automático y me dejé llevar, pero un día descubrir que algo no iba bien. Muchas veces, por costumbre, tiramos para adelante y no vemos que el problema se hace más grande. Pero en mi familia las mujeres tenemos mucho carácter (sonríe) y siempre hemos sido bastante determinantes cuando tomamos una decisión en nuestra vida, así que no lo pensé...

- ¿No sentiste miedo?

- No. No sabía qué iba a pasar en mi vida a partir de ese momento, pero estaba tan mal..., que no me interesaba saber qué pasaría. La gente decía que era una depresión pero no era así, si hubiese sido una depresión ya era para morirse (ríe). Se decía porque eso vende, pero era mucho más llano: estaba harta.

- Mónica, ¿por qué volver ahora?

- Cuando decidí dejarlo estuve dos años sin componer y sin cantar, y eso para un artista es... Estaba tan hastiada que no podía. Cuando empecé a encontrarme bien, a sentirme a gusto conmigo misma, comencé a componer. Este trabajo nunca se debería hacer por ego, sino porque necesites contar algo. Y yo he vuelto ahora porque quiero contar muchas cosas.

- ¿Qué es lo que quieres contar en Tarántula ?

- Quería dar realismo al disco, no quería que fuese ficción. Hay mucho que contar. Si te sientas en una terraza a tomarte una cerveza, y si tienes los seis sentidos despiertos, no sabes la cantidad de cosas que puedes percibir y ver. Todo eso es lo que he querido contar en Tarántula .

- ¿Crees que tus fans han visto una Mónica Naranjo diferente?

- No lo sé. Pero cambiar he cambiado mucho desde que comencé con diecisiete años.

- Y tú, ¿cómo lo ves todo después de tantos años?

- Muy cambiado (sonríe). Pero ya lo veía más o menos así cuando me fui porque si no lo hubiera visto, tan diferente, no habría dicho...: ¡Naranjo, sal corriendo de aquí! (risas) Yo ya veía venir todo lo que ahora me he encontrado.

- ¿El estado que nos cuentas que viviste fue fruto de que sufriste la fama en vez de disfrutarla?

- No, tampoco la sufrí. Nunca me quejo de lo que he vivido ni de lo que he pasado porque me siento orgullosa de todo.

- ¿Ahora cómo te enfrentas a las giras, las promociones,..?

- Bien. Con tranquilidad. No quiero vivir la vorágine que conlleva el éxito, eso ya lo viví. Si tengo que estar veinte días de promoción en vez de tres, lo prefiero porque lo disfruto mucho más.

- Pero eso es un privilegio porque pocos artistas pueden hacerlo...

- Eso es fruto de años de trabajo. Cuando empezamos todos tenemos que tragar. No me dan pena los que tragan ahora porque están empezando, porque hoy para ellos es todo más fácil aunque no lo crean. Ver una chica joven, que empieza, y que se queja... Me dan ganas de decirle que no se dedique a esto; es lo que me provoca esas reacciones, y a lo mejor soy poco solidaria pero es lo que siento.

- ¿Por lo que comentas estarás de acuerdo con el famoso Risto Mejide, de Operación Triunfo , cuando es tan claro con los chicos de la Academia...?

- Sí. Hace poco lo hablé con él. Risto tiene mucha razón porque el día a día es más duro que sus palabras. Lo que más machaca en esta profesión es el desgaste psicológico que ejercen otros, así que si los chicos ya salen preparados...

- ¿Tu habrías entrado en un programa como OT ?

- Sí. Cuando yo empecé no había nada y es una manera de ponerlo fácil. Yo, por el contrario, me encontré con la cruda realidad. Programas así están muy bien.

- Tras siete años aprendiendo a vivir, como afirmas, cuando terminas la promoción de Tarántula y llegas a casa..., ¿qué haces para desconectar?

- Para empezar no pensar en trabajo. Después me pongo el chándal, la coleta, y me voy a cenar, que antes no cenaba por la psicosis del físico (sonríe). Y sobre todo me gusta hablar con mi marido del día a día.

- ¿Cuál es tu mejor momento del día, Mónica?

- Cuando llego a casa y me reciben mis perros que me ponen hasta arriba de pelos y babas (ríe). Me reciben con un cariño incondicional (sonríe).

- ¿Eres amante de los animales?

- Sí, tanto mi marido como yo. Tenemos muchísimos porque los animales que no quiere la gente nosotros los recogemos de la calle. En lo últimos años nos hemos reunido en casa con seis perros y tres gatos.

- ¿Ahora, cómo te tomas la vida tras este tiempo de meditación?

- Ahora no hago planes. Antes hacía mil, y ahora no hago ninguno. Vivo al día (sonríe).

- Acabas de cumplir treinta y cuatro años. ¿Cómo llevas el paso del tiempo?

- Muy bien. Mejor que nunca. Hace poco me preguntaban si pasaría de los treinta y cuatro a los veinticuatro, y dije rotundamente que no (sonríe). Ahora sé mucho, con veinticuatro no sabía nada. El paso de los años no me pesan.

- ¿Eres una mujer que se cuida mucho?

- Cuido la cabeza. Si tengo estabilidad psicológica todo va bien, y si no es así... En estos últimos años he aprendido a reírme, que es lo mejor para mantenerme sana por dentro y por fuera. Antes era una persona que se agobiaba por todo, tenía un automachaque diario. Yo era mi propia enemiga. Ahora todo ha cambiado porque internamente estoy bien y he atraído a la gente que quiero, y que me quiere (sonríe).

- ¿Y en todos estos años de descanso no has pensado en ser mamá?

- (Sonríe) Ya son unos años y si no lo haces ahora.., ¿cuándo lo vas a hacer?. A las mujeres nos han vendido que estamos viviendo la época de la autosuficiencia y nos han mentido como bobitas (ríe). Es bueno ser autosuficiente pero si tenemos un marido colaborador, porque así es fantástico. La mujer ahora trabaja dentro y fuera, y si encima tienes hijos y te gusta implicarte con tus hijos es complejo. Era el momento...

- En todos estos años siendo Mónica Naranjo habrás conseguido grandes sueños, sueños que tendrías desde bien pequeña pero, ¿te queda alguno por cumplir?

- Sí. Seguir siendo feliz e intentar tener salud. (Ríe) Hay gente que pide un coche y yo sólo pido levantarme y poner un pie delante del otro. Y, sobre todo, hacerme vieja (risas). Me iré de esta vida gorda como una gallina y pensando lo bien que he aprovechado mis días.