"SIGO MANTENIENDO LA AMISTAD CON MIS ANTIGUOS COMPAÑEROS DE 'LOS SERRANO'"
Nuria González, la popular actriz que dio vida a personajes tan queridos como Adela en Manos a la obra o Candela en Los Serrano , se encuentra ahora dividida entre la televisión y el teatro. Hace poco la vimos volver a la pequeña pantalla con la serie Física o Química , donde interpreta a Clara, la directora del colegio, y ahora podemos disfrutar también de ella en el Teatro Bellas Artes, donde vemos a una Nuria convertida en una profesional inspectora de policía que pretende encontrar a un niño de tres años que ha desaparecido en el día de carnaval.
Nuria, ¿cómo te sientes ante el próximo estreno en el Teatro Bellas Artes?
Estaba muy tranquila hasta que he llegado aquí, he visto el cartelón y, chica, me he puesto atacada, pero creo que es una reacción normal porque, después de ver eso, ahí tan grande, te ves muy pequeñita. La verdad es que me ha impresionado mucho la llegada al teatro, no me lo imaginaba, yo venía preparada psicológicamente para hablar, estar tranquila y no revelar el final de la obra (ríe). Pero he llegado aquí y se ha ido todo al carajo.
¿Eres muy dada a que se te escapen cosas que no puedes contar?
Sí, tengo una boca...(ríe)
¿Cómo vives tú la desaparición de este niño en la obra? ¿Muchos nervios?
En principio, para Garralda, que es mi personaje, es una desaparición más porque tiene más casos de niños desaparecidos. Pero lo que le sucede con la madre de este niño es que la ve muy desvalida, muy sola, y no tiene gente que le pueda tranquilizar.
¿Interpretar a esta inspectora ha hecho que, de alguna manera, te haya llegado más o te hayas acercado al calvario que debe sufrir la gente que ha vivido una situación similar?
Garralda no es sólo una inspectora, sino que también es madre de dos niños, tiene un marido, una vida, y esto cobra su importancia a lo largo de la función. Los acontecimientos que se van dando hacen que mi personaje esté más implicado personalmente en esta historia.
¿Habías hecho antes un thriller policíaco?
Nunca, y me apetecía un montón.
¿Qué se te pasó por la cabeza cuando te dijeron que ibas a interpretar a una inspectora de policía?
Bueno, estaba emocionada, pensé que un papel así nunca me iba a caer (ríe). Estoy muy contenta.
Después de tu enorme carrera, pocos personajes te quedarán que no hayas hecho, ¿no?
Me encanta eso de enorme carrera (ríe). He hecho bastantes cosas, pero me quedan muchas. Visto desde fuera a lo mejor se ve así, pero visto desde dentro, a mí me da la sensación de que me falta la mayoría (ríe).
¿Qué tal llevas los rodajes de Física o Química ?
Muy bien.
Te volvemos a ver en televisión dentro de un colegio...
Sí, pero es lo único casi que tienen en común los dos personajes. Desde mi punto de vista, el personaje de Clara y el de Candela están en distintos momentos. Ambas dirigen un colegio, aunque una vocacionalmente y la otra circunstancialmente, como fue el caso de Candela, y por ello son distintas hasta en la manera de abordar el trabajo.
Nuria, ¿estar haciendo tele y no hacer Los Serrano ha sido raro en algún momento?
No, no te creas, porque cuando dejé de hacer Manos a la obra y empecé a hacer Los Serrano me hubiera tenido que morir también (ríe). En este trabajo te tienes que hacer a que los cambios son frecuentes, las desvinculaciones son frecuentes, de repente ves mucho a una gente y se conforma una familia a tu alrededor y de repente desapareces de esa familia y empiezas a formar otra en otra parte.
¿Sigues manteniendo la amistad con tus antiguos compañeros?
Naturalmente. De todas las experiencias laborales que he tenido en mi vida me he llevado amigos, y eso es una de las cosas fantásticas que te da esta profesión, siempre hay alguien entre el elenco, en el equipo, en cualquier departamento que viene a tu vida por algún trabajo y se queda en tu vida para siempre, y esto es muy bonito.
¿Crees que va a ser fácil llevar las dos cosas, el teatro y la serie?
No sé, pero lo estoy llevando bien, y eso que hasta ahora hemos estado de bolos, de manera que espero que ahora que estoy en Madrid no vaya a empezar mal. De todas formas, ahora en Física o Química estamos en pausa, hemos terminado de grabar un número de capítulos y empezaremos a hacer los siguientes en breve, así que de momento me viene perfecto porque tengo que estrenar la obra de teatro y estoy hasta las trancas de miedo y de tensión (ríe).
¿Son muy duros los días previos al estreno?
Sí, es que tienes una tensión que lo único que quieres es trabajar, que te deje todo el mundo, que tienes que ensayar.
¿Tienes algún ritual o alguna manía?
Ensayar, es lo que me gusta y lo que quiero hacer todo el rato.
¿Se te ha olvidado alguna vez alguna parte del guión?
Naturalmente, ¡y quién no ha tenido un blanco! Es muy difícil que un actor no haya tenido un blanco en toda su carrera. Un blanco te cae sí o sí, (ríe). Es un momento horrible porque no eres tú, ahí hay un señor o una señora, que no eres tú, y que tiene que salir de ahí como pueda. Yo quisiera hacer con los días lo que hacen los blancos con los tiempos, es que lo que son tres segundos de silencio cuando no tenía que haber un silencio, es una jornada completa, no se acaba nunca. Luego, en cambio, las vacaciones se pasan en un segundo.
Por cierto, ¿has tenido vacaciones en Semana Santa?
He tenido cuatro días para salir corriendo, y estoy supercontenta porque me han venido de perlas. He descansado, me he reconciliado conmigo misma y vengo nueva.
¿Tienes hueco para algún proyecto más?
Ahora mismo estrenar es lo único que me entra en mi pequeña cabeza porque es que además, si hay algún proyecto es que ni me lo cuentan, en la previa al estreno la gente ni me habla porque saben que pongo cara como de que oigo, pero realmente no estoy escuchando nada.