MADRID, 8 Jul. (CHANCE) -
Mientras la Princesa Leonor y la Infanta Sofía aparecían por sorpresa en el Monasterio de Cogullada (Zaragoza), horas antes de que la hija menor de los Reyes Felipe y Letizia protagonice su primer discurso en público durante la entrega de la 1ª edición de las ayudas "Docentes Referentes" de la Fundación Ibercaja en su 150º aniversario, la Reina Sofía se ha desplazado a Galicia por una razón que nada tiene que ver con la agenda de la Familia Real.

Volcada en la Fundación que lleva su nombre, la Emérita se ha desplazado a los municipios de Rubiá (Ourense) y Folgoso do Courel (Lugo), para conocer de primera mano las labores de restauración medioambiental en las zonas afectadas por los incendios que arrasaron con el ecosistema de dichas zonas en el verano de 2025, en las que ha colaborado la entidad de la que ostenta la Presidencia de Honor con una donación de 65.000 euros.

Un acto que refleja el compromiso de Doña Sofía con las causas sociales y su amor por la naturaleza, y en el que la madre del Rey Felipe VI ha recuperado su espíritu más 'hippy' rescatando de su vestidor una túnica fluida de inspiración bohemia. Un diseño fluido y fresquito de manga larga en un vistoso estampado en tonos verdes, naranjas y amarillos con detalle de dos botones en el cuello, que ha combinado con pantalones anchos en color arena, y unas cómodas zapatillas deportivas para recorrer el paraje natural.

Sonriente y cercana tanto con las autoridades locales como con las personas de las localidades que se han acercado a saludarla -y que le han regalado un bonito ramo de flores que ha agradecido con una gran sonrisa- la Emérita ha podido ver de cerca cómo la contribución económica de la Fundación Reina Sofía ha sido de vital ayuda para recupear los montes del Parque Natural de la Serra da Enciña da Lastra y rehabilitar de forma integral una alvariza tradicional.
