Actualizado 04/05/2007 19:42 CET

Diana Palazón se plantea su adiós de "Hospital Central"

PRONTO ESTRENARÁ EL LARGOMETRAJE "MALA NOTICIAS", DONDE ACTÚA JUNTO A SU COMPAÑERO EN LA SERIE ANTONIO ZABALBURU

Desde bien pequeña Diana Palazón tuvo claro que su vocación era la de ser actriz. Esta alicantina de 29 años estudió Arte Dramático en Valencia pero fue en la capital dónde consiguió dar el salto a la fama. Rodando Al salir de clase se convirtió en Miranda, ahora es Laura, la más joven de los doctores de Hospital central . Este personaje le está descubriendo nuevas facetas de su personalidad que no conocía y de las que no quiere separarse pero siete años ya empiezan a ser demasiados para un espíritu tan libre como el suyo y Diana se está planteando ponerle fin a esta etapa. Su curiosidad permanente le ha permitido disfrutar como nadie de las urgencias de Hospital central , pocos tienen la oportunidad de ver de cerca el mundo de la medicina y adquirir tanta información valiosa y la actriz asegura haber aprendido mucho de esta experiencia, en especial a saber buscar siempre el lado positivo de las cosas, pero ya empieza a cansarse de vivir siempre la misma vida.

-¿Con qué nos sorprenderá Laura esta temporada?

-Con una boda que no se llega a consumar por culpa de un trágico accidente, a mi en esta serie no hay quien me case, eso dicen mis compañeros.

-Comienzas la decimotercera temporada de Hospital central , ¿eres supersticiosa?

-No, en absoluto, paso por debajo de las escaleras y tengo gatos negros, el número trece no me asusta.

-¿Qué supone para ti interpretar un personaje como el de Laura?

-Llevo tantos años haciendo de Laura que ella ya forma parte de mi vida, vivo como una doble vida. No soy médica pero he hecho los cuatro años reales que necesita un médico para la residencia, afortunadamente también hago otras cosas para despejarme y saber que sigo siendo yo misma. Pero supone eso, llevar una vida paralela y además tener una gran familia entre los actores. Me gusta mucho la parte médica de este personaje porque soy muy curiosa, no podría ser médica jamás porque veo sangre y me mareo pero aquí al ser todo de mentira tienes la oportunidad de ver un montón de cosas y aprendes una barbaridad. Adquieres una información valiosísima.

-¿Qué te une al personaje de Laura?

-Compartimos la inquietud por saber cosas nuevas. También la relación que mantiene con los amigos. Laura sabe escuchar, ser paciente y es muy cariñosa. De ella he aprendido a saber encontrar siempre el lado positivo de las cosas y a ser cariñosa.

"ÉSTA PODRÍA SER MI ÚLTIMA TEMPORADA EN LA SERIE"

-¿No te cansas de meterte en la piel de una doctora?

-Sí, claro que me gustaría tener otro personaje entre mis manos, trabajar con otros compañeros y poner en pie otra historia. He contado cinco años de la vida de Laura, esta muy bien pero empieza a ser demasiado. Lo importante es irse cuando se está cansando, con honestidad.

-¿No ha llegado ese momento aún?

-Esta muy cerca

-¿Esta temporada podría ser la última?

-Podría serlo.

-¿Te han ofrecido algún proyecto?

-No, en este momento no tengo ningún proyecto a la vista pero yo me lanzo a la aventura sin problemas.

-Tantos años juntos todo el equipo de la serie, ¿cómo os lleváis entre vosotros?

-Nos conocemos tanto que somos como una pequeña familia. Nos llevamos genial, con nuestros roces, como en todas las familias. Pero la tónica general es muy buena.

-¿Estás cansada de hacer televisión?

-No, a mi la televisión me divierte mucho. El medio me da igual, lo que me importa es encontrar un buen personaje y una buena historia que contar.

-¿Eres seguidora de alguna serie de médicos?

-Ninguna, sólo la nuestra, bastantes enfermedades y operaciones veo aquí como para seguir otra.

-¿Por qué crees que están teniendo tanto éxito este tipo de series?

-No lo sé, quizá se trata de que son muy empáticas porque dejan a la vista la debilidad del ser humano.

-¿Te siguen pidiendo por la calle el diagnostico?

-Sí (Ríe). Ahora me dan consejos sentimentales, la gente está dividida entre los que me dicen que vuelva con Javier y los que quieren que me quede con Carlos.

-¿Lo peor de ser actriz es no poder pasar desapercibida?

-Bueno, yo es cierto que necesito mis rincones para esconderme porque, como todo el mundo, hay momentos en los que me apetece estar sola y que nadie me conozca.

-¿Qué cualidades destacarías de ti?

-Afortunadamente, estoy abierta a los cambios en mi vida, cosa que me parece muy importante. Sé que las cosas pueden cambiar continuamente, tanto para bien como para mal, se trata de un ciclo.

-Eres natural de Elche, ¿echas mucho de menos tu tierra?

-Sí que echo de menos Elche, pero cuando me entra la morriña me voy allí. Me ponen las pilas muchísimo, es como la gasolina. Estoy en casita, veo el mar y vuelvo con las pilas cargadas. Acostumbrarme a la vida de Madrid para mí fue difícil porque yo soy una persona muy tranquila y esto es una vorágine. O entras en la vorágine y te adaptas o no tienes nada que hacer.