La duquesa de Alba se queda "compuesta y con novio"

Actualizado 06/09/2008 13:59:56 CET
- EP

MADRID, (EUROPA PRESS)

La semana rosa ha estado sin duda protagonizada por la duquesa de Alba y su intento fallido de pasar por el altar por tercera vez. Después de que hace unas semanas comenzasen los rumores de una posible boda entre la duquesa de Alba y Alfonso Díez, un íntimo amigo suyo de 57 años, Cayetana se desmarca y habla en una entrevista a la revista '¡Hola!', en la que confirma que todo ha sido verdad y que tanto ella como Alfonso estaban preparando su boda y que fueron sus hijos los que le prohibieron llevar a cabo esa idea.

Los hermanos Martínez de Irujo se reunieron en Madrid tras conocer la noticia y acordaron que la decisión de su madre no era la adecuada. Ella tuvo "que aceptar la decisión familiar. "¡Que remedio!", explicó. "Me volví atrás por mis hijos, vi que todo iba a ser muy complicado", aseguró la duquesa, quien confesó que se "enfadó bastante" con ellos por su incomprensión. Además, relató que la decisión de su prole se debe a que consideran que Alfonso sólo quiere 'la posición' de Cayetana. En este sentido, la protagonista defiende a su pareja: "Alfonso no es un interesado, tiene su trabajo y está dispuesto a firmar un documento diciendo que no necesita nada de la Casa de Alba, sólo a la persona que lleva los títulos". La aristócrata asegura que la relación sentimental continúa a pesar de todo.

Y mientras unos se quedan en el intento, otros se casan de verdad. Así el actor James Gandolfini, actor que daba vida a Tony en la popular serie 'Los Soprano', contrajo matrimonio con su novia, Deborah Lin, en la ciudad natal de ella: Honolulu (Hawai). Fue una ceremonia íntima, a la que acudieron como invitados los amigos y familiares más cercanos a la pareja y que se celebró en una iglesia decorada con lirios blancos y rododendros. La novia lucía un traje blanco de encaje italiano, mientras su novio la esperaba en el altar con la canción 'Hawaiian Wedding' de fondo, tocada con un arpa.

Pero no todo esta semana han sido confesiones de amor. La actriz Hellen Mirren, famosa en nuestro país por su papel de la reina Isabel II en 'The Queen', actuación por la que consiguió un Oscar, ha revelado en una entrevista concedida a la revista 'GQ' su "rebelde" pasado. La artista ha confesado su pasión por la cocaína, una sustancia que consumió hasta comienzos de la década de los 80 y que dejó cuando se enteró de que el criminal de guerra nazi Klaus Barbie se había beneficiado con la venta de droga en Sudáfrica. Además, declaró que fue violada dos veces cuando era joven, pero que no denunció los hechos porque "no hubo violencia" y porque "no se podían hacer esas cosas en aquellos días".

Después de esta bomba informativa, la noticia sobre el ingreso de David Duchovny en una clínica para rehabilitarse de su adicción al sexo se convierte casi en un tema baladí. En una declaración emitida a través de su abogado, Staton 'Larry' Stein, el actor, conocido por su interpretación del agente Fox Mulder en la serie de televisión X-Files, confirmó que "voluntariamente" había comenzado su tratamiento, y pidió "respeto" para mantener la intimidad de su familia. Esperamos que sus esfuerzos sean recompensados, y su papel de mujeriego en la serie Californication, que interpreta actualmente, solo se quede en un personaje de ficción.

Por su parte, la polémica Amy Winehouse sigue dando que hablar esta semana. Después del desplante que dio a los parisinos el pasado 29 de agosto, hecho por el que se tendrá que enfrentar a acciones legales, la cantante británica prueba a combatir su adicción al alcohol y las drogas apuntándose, a lo Richard Gere, a una religión exótica como el Budismo. Tras el efisema pulmonar sufrido el pasado junio y su recaída a finales de julio, la diva del soul ha visto que las técnicas tradicionales no funcionan y ha decidido abrazar esta corriente filosófica inspirándose en Tina Turner, que en 1975 se hizo budista después de divorciarse de su marido.

Y otro británico polémico es Noel Gallagher, que entre las perlas informativas que nos ha proporcionado últimamente está la declaración hecha en su blog en la que afirma que "odia hacerse fotos con los fans" y señala que para él es frustrante que sus admiradores esperen que siempre que se lo pidan él pose encantado y así que ellos luzcan después la imagen sobre las mesas de sus casas. En fin, el mundo está lleno de desagradecidos.

Por último, un amigo de la pareja Pitt-Jolie ha declarado que la actriz tiene miedo que rapten a sus hijos, y que este estrés que sufre le ha provocado más de un disgusto; y es que dicen sus allegados que está al borde del colapso. Su marido, Brad Pitt, ya está buscando ayuda médica para su mujer, pues la situación le está creando muchos problemas que resienten su salud y que incluso la han llevado a perder el conocimiento en varias ocasiones. Ante estos episodios no se sabe si la actriz tendrá el mismo deseo que su marido de tener más descendencia, a pesar de que Pitt declaró ante los medios congregados en el festival cinematográfico de Venecia: "Quiero tener al menos dos más".