José María Iñigo: "Mi mejor proyecto es seguir viviendo y disfrutar de la vida"

José María Iñigo.
EP
Actualizado 30/06/2008 14:00:53 CET

EL POPULAR PERIODISTA HA PRESENTADO SU LIBRO "¿QUIÉN DIJO MIEDO A VOLAR?"

¿De dónde surge la idea de este libro?

Llevo 20 años dirigiendo una revista sobre viajes y vacaciones, lo que me ha permitido dar la vuelta al mundo un montón de veces, recorrer más de cien país y volar muchísimo en todo tipo de aviones y circunstancias. Y a la largo de todos estos años he visto a muchísima gente pasándolo mal, porque el que lo pasa mal volando lo pasa muy mal.

¿Cuál es la anécdota o el hecho por el que te decidiste a escribir el libro?

Muchas. Por ejemplo, muchas veces en los aviones la gente te agarra. Generalmente lo hacen mujeres, ya que los hombres son más reacios a reconocer que tienen miedo y ellas no tienen pudor en preguntar que si no le importa que te agarren la mano o el brazo mientras despegan o aterrizas. Yo siempre digo: pues agarre usted señora. Y es que se pasa muy mal, es una fobia. Luego hay otras muchas anécdotas más que cuento en el libro, está escrito con mucho humor, incluso tiene chistes relacionados con el mundo de la aviación.

Es verdad que la gente que ha leído el libro dice: quizás este libro no me quite el medio a volar pero desde luego me he reído un rato. ¿Este libro es más humor que terapia?

Sobre todo terapia. Por qué la gente tiene que saber cómo funcionan los aviones. Muchas veces la gente tiene miedo porque no sabe. Hay como cien páginas destinadas a hacer preguntas concretas, como: ¿qué pasa si el piloto se pone enfermo, le da un ataque al corazón y se muere? Hay que decirle que hay otro tan preparado como el primero que puede llevar el avión. Lo ideal sería que a los que tienen miedo a volar pudieran entrar en la cabina y ver el ambiente que se respira, en algunas ocasiones se puede pedir permiso. Los aviones modernos no se dejan hacer ninguna operación peligrosa. Realmente a lo que hay que tener miedo es al taxi que te lleva al aeropuerto, ahí si que corremos peligro pero no en el volar.

Así que usted no tiene miedo a volar, ¿no?

(risas) No, al contrario. El volar me relaja. Es una fórmula de descanso para mi. No te vas a encontrar con nadie que venga a darte la lata por lo general.

Trabajas en revista de viajes, ¿de dónde viene está faceta?

A mi me ha gustado viajar siempre entonces pensé que si hacía una revista de viajes lo más probable es que tenga que viajar por el mundo, igual que si creo una de zapatos será que las fabrica me regalen muestras de zapatos. Tengo otra revista que se llama Vinos y restauración que me permite conocer los mejores restaurantes del mundo y beber los mejores vinos del mundo. Entre los viajes, el beber y el comer dinero no ganamos pero es cierto que vivir vivimos bien. La gente que trabaja conmigo ha recorrido medio mundo y gratis.

¿Así que si te gusta algo pones una revista?

Si, sin duda. (risas) Claro, porque te crees que visten tan bien las chicas que escriben de moda porque les regalan muchas cosas.

¿Echas de menos la televisión?

Si, mucho. Aunque es verdad es que ando mucho por las televisiones ya sea como invitado o colaborando en otros programas, por ejemplo haciendo monólogos con Florentino Fernández, pero es cierto que no tengo programa propio. Pero en eso estoy, pero yo creo que antes de finalizar el año tendré un programa educativo-divertido, sin meterme en el lío de las audiencias.

¿La televisión ha cambiado mucho?

No sé si a mejor o peor, pero sí que ha cambiado. Sobre todo desde el advenimiento de las privadas, donde empieza ahí una carrera de fondo para ver quién corre más y correr más significa más audiencia, la audiencia significa dinero y el dinero es el dinero. Ahora se tiene mucha prisa por tener éxito. La televisión es un puro negocio, donde el que más corre es campeón y si no funciona a la calle.

¿Pero usted ha tenido momentos profesionales muy bonitos y felices? ¿Tendrá buenos recuerdos?

Siempre conociendo a personas que no hubiera podido conocer y que me hubiera sido imposible conocerlas si no hubiera sido por la televisión como los grandes mitos de cine, del deporte o de la literatura. Si no hubiera por la televisión jamas habría conocido a Anthony Quinn, Alain Delone, Sean Connery, a todos los agentes 007 o a las mujeres más guapas del mundo. Y encima además vienen, les entrevistas y estás con ellos, aunque sea un rato nada más.

Has sido un hombre muy polifacético, ¿no?

Si, he hecho de todo. Los primeros años me dedique a la música, era disc-jockey durante muchos años y todavía me dedico a la música, escribo libros de música y colabora en la radio. He publicado 50 libros en los últimos años. He hecho de todo.

Siempre metido en mil cosas, ¿Le ha sido difícil compatibilizar el trabajo con la familia?

No, no es difícil. Yo trabajo mucho cuando tengo que trabajar, las horas que tengo que trabajar. Pero yo a las siete y media me voy y se acabo. Cosa que hay que dejar clara. Yo sólo trabajo cuando tengo que trabajar.

Acabo de ver publicado que usted cumplía 65 años, ¿cómo se siente?

Son 66, son muy amables pero es uno más. (risas) Pero ya sabes que la gente tiene la edad que representa y lo demás son historias. Lo importante es tener salud. Hay viejos de 30 y jóvenes de 60, depende de la actitud ante la vida. Mi D.N.I no se corresponde conmigo, me parece que algo va mal, porque yo sigo disfrutando yendo a ver a los Stones, a Diana Krall, a Amy whitehouse o a cualquiera de estos. Yo estoy absolutamente al día. A mi cuando me dicen que sí en mi época yo me pregunto que cómo que en mi época, es que acaso esta no es mi época. Mi edad me parece estupenda, todas las edades me parecen estupendas.

¿Se va a apuntar a algún festival de música este verano?

Voy a ver a algunas cosas. Me hubiera gustado ir a algunos, ya no tengo cuerpo para ir con una tienda de campaña para estar tres días en un Festival. Ya lo hice cuando lo tenía que hacer, como en Woodstock. Pero ahora ya no hago eso porque son muy incómodos, hay mucho polvo y la gente se preguntaría que qué pinta este tío aquí.

Mucha gente no conoce esa faceta de abuelo.

Si, pero la culpa no es mía, la culpa es de mi hijo que ha tenido dos hijos.

¿Y qué tal lo lleva?

Estupendamente. Estoy acostumbrado a estar con chicos pequeños porque yo tengo dos hijos jóvenes, tengo dos mayores y dos pequeños, entiende por pequeños 19 y 20 años.

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

En cuanto a libros estoy acabando dos diccionarios y un libro. Volver otra vez a un programa de televisión, cosa que creo que está hecha. También he sacado un revista hace un mes que se llama de Medio Ambiente , ya que esto está está muy de moda. Parece ser que a todo el mundo se le lleva la boca hablando de medio ambiente. Así que yo he sacado la primera revista en España que hay de Medio Ambiente y sale publica a la calle. Y mi mejor proyecto es seguir viviendo y disfrutar de la vida.

Ya que su nuevo libro va de viajes, ¿Cuál e su destino preferido?

Mi destino preferido es Londres. Viví en Londres, me gusta Londres y me siento como en casa.

¿Dónde no volvería?

Posiblemente no volvería a alguno de los sitos africanos que he conocido, al menos en la época que yo conocí, demasiados peligroso, con enfermedades, y a mi las enfermedades me ponen muy nervioso.

¿Cuál es la compañía perfecta para un viaje?

Realmente la compañía perfecta es uno mismo. Así uno no tiene ninguna atadura para ver lo que quiere ver cuando uno quiere verlo. Ni para levantarse ni para acostarse, ni para ir al norte o al sur. Ni con mucho equipaje ni con poco, con uno mismo siempre.

¿Y las tres cosas que te llevarías a una isla desierta?

Yo es que no iría a una isla desierta, ¿qué leches pinto yo en una isla desierta?

¿Y algo que nunca falta en tus viajes?

Pues últimamente siempre me llevo el ordenador, porque me permite estar en contacto con el mundo. Con el ordenador tengo todo, tengo contacto con los míos, tengo libros, tengo noticias, tengo todo lo que quiero.