Actualizado 16/07/2015 17:22 CET

El yoga, más allá de la relajación

Yoga, más allá de la relajación
OM Shree OM

   MADRID, 20 Jun. (CHANCE) -

   Preocupa muchas veces ver que se emplea el yoga en ámbitos educativos exclusivamente para relajar y tranquilizar. No obstante, esto es solamente una muy pequeña parte de toda el potencial de esta práctica física y mental, además de, filosofía de vida tan positiva y holística. Como un diamante en bruto, si pulimos sus diferentes lados, brillará más y mejor, apreciaremos todos sus colores, toda su potencialidad.

   Para el día Internacional del Yoga, hemos consultado a Christine McArdle Oquendo, Fundadora de OM Shree OM, escuela que divulga e imparte yoga para niños, padres y docentes, cuales son los beneficios del yoga en la educación.

PROPORCIONA OTRA FORMA DE ASIMILIAR INFORMACIÓN

   Gracias a estudios recientes en la neurociencia, sabemos que el cerebro no es la única parte de nuestro cuerpo que aprende. De hecho está comprobado que aprendemos a través del cuerpo. El cerebro percibe información por nuestro sistema nervioso, que a su vez, está conectado con nuestros sentidos, todos. Redes neurológicas reaccionan al estímulo de las redes sensoriales, el intercambio es inmediato y es bidireccional. Funcionan estos sistemas como un dúo, cada parte recibe y da información constantemente. Sabiendo esto, hemos de utilizar el cuerpo, el movimiento inteligente de las posturas (asanas) para informar mejor al cerebro y así aprender la materia que sea, de una manera más completa. Es todo lo opuesto a escuchar exclusivamente una lección estando sentado. Cuando aprendemos algo con el cuerpo o moviendo el cuerpo, con todos los sentidos activados, lo interiorizamos verdaderamente, lo aprendemos mejor.

   También es importante mencionar el fenómeno de “conocimiento directo”, que ocurre muchas veces cuando la mente está tranquila y atenta. Simplemente “captamos” información. Entendemos algo sin que tuviéramos que entender todos los pasos que llevan lógicamente a ese aprendizaje. De hecho, esto es un don de todos los niños entre 0 y 5 años o hasta la activación del lado izquierdo del cerebro. Hay cosas que simplemente se saben, que sabemos o entendemos

EL YOGA MEJORA EL VÍNCULO ENTRE PROFESOR Y ALUMNADO

En los momentos de silencio y quietud que se comparte en una práctica de yoga, podría ser durante la meditación, una práctica de mindfulness o en una relajación guiada, se siente que todos somos seres con cuerpo, mente y también espíritu. Tanto el profesorado como el alumno aprenden de estas experiencias el respeto mutuo. Se crea un mayor vínculo entre ambos. Lo que muchas veces ocurre a estos niños y maestros más adelante se le llama “la enseñanza con apego”.

Los profesores empiezan a individualizar sus lecciones buscando la manera de hacerles llegar uno por uno a cada uno de sus alumnos. Esto es un efecto secundario del acercamiento que se genera y se siente en la práctica. Aquí podríamos hablar horas acerca de la inteligencia emocional y como el yoga es la mejor manera de enseñarlo

ENSEÑA UNA  BUENA POSTURA CORPORAL, FAVORECIENDO UN CUERPO EN CRECIMIENTO SIN DOLOR

   Al enseñar una buena postura corporal, evitamos dolores en todo el cuerpo que tarde o temprano llegarán si no estamos educados al respetO. Todos sabemos que es difícil concentrarnos en cualquier tarea si sentimos un dolor en el cuerpo. La mitad de los adolescentes a los que enseñan yoga sufren dolores cervicales y lumbares que les roba la atención, entre otras cosas.

   Nadie lo duda, el yoga es una herramienta de transformación y transmutación que puede ayudar a impulsar los grandes cambios que hacen falta realizar dentro de nuestro sistema educativo tradicional.