Born to Run: el disco a vida o muerte de Bruce Springsteen

Era su última oportunidad: o estaba en el sitio exacto en el momento justo con el equipaje preciso o el tren pasaría de largo para siempre. Ante tal panorama, el obsesivo nerviosismo de aquel Bruce Springsteen de 25 años era tal que fueron necesarios 14 meses para grabar el disco (en los estudios Record Plant de Nueva York) y nada menos que seis para finiquitar la canción que le da célebre título.