Actualizado 22/01/2007 20:16 CET

El actor Saturnino García afirma que el paso de los años no le impide sentir "más ilusión que nunca" por su trabajo

EL PROTAGONISTA DE "JUSTINO, UN ASESINO DE LA TERCERA EDAD" CUENTA EN UNA AUTOBIOGRAFÍA SUS INICIOS EN LA PROFESIÓN HASTA EL GOYA

Saturnino García publica su autobiografía 'Del dónde y cómo al porqué' (Fundación Lumière), donde el protagonista de 'Justino, un asesino de la tercer edad' cuenta su vida desde la niñez hasta lograr el Goya como actor revelación en 1995. El actor señaló, en una entrevista a Europa Press, que pese al paso de los años afronta cada proyecto nuevo "con más ilusión que nunca" y que, pese a no tener muchas demandas de trabajo, "no me siento olvidado".

García, que acudió esta tarde al Ateneo de Madrid para presentar este libro, acto tras el cual se proyectó la película que "más me ha marcado", explicó que en la actualidad no puede quejarse, ya que "estoy en un estado en que no tengo muchas demandas de trabajo, pero sí para no sentirme olvidado". "De vez en cuando me surge un papelito en el cine y ahora estoy ensayando una obra de teatro. Saturnino anda entretenido", dijo.

"Ahora estoy gozando un milagro. A veces pienso que tengo más ilusión que nunca por mi trabajo, y eso es muy bueno. Estoy muy ilusionado, me parto la crisma a estudiar papeles como si tuviera 20 años", apuntó García, quien en un principio pensó en "juntar letras" para esta autobiografía para que alguien luego la corrigiera, pero que, finalmente, se dio cuenta de que "sabía poner las palabras muy ordenaditas".

En 'Del dónde y cómo al porqué', García habla en el capítulo 'De nacer y padecer' de su niñez en su pueblo natal, Barriones de la Vega (León), donde trabajó en el campo. Cuenta cómo por aquellos años (nació en 1935) muchos niños "se malograban". "Los que existimos de mi época, es de medio milagro", recuerda García, que a punto estuvo de morir de pequeño.

"UN GOYA MÁS"

De su estancia en Bilbao, las más larga en el tiempo, donde trabajó en teatro, y de sus años en Madrid, hasta conseguir el éxito en el año 95. "Ha sido un capricho escribir hasta 1995 y no hasta la fecha. Ese año fue cuando tuve cierta popularidad como para hacer una autobiografía, aunque hay también un anecdotario posterior", explicó García, quien considera que tras el éxito de 'Justino' "todo es más vulgar".

"Quería contar mi niñez, que es la propulsión de lo que me llevó a ser actor y a conseguir fama. A partir del 95, yo era un Goya más", prosiguió un actor que se hizo comediante porque le pareció "lo más asequible". "No es que antes fuera más fácil. Pero todos somos actores. Ha habido actores de ocasión con grandes éxitos accidentales", dijo sobre la que considera es "una profesión de actitudes".

CRIADO "CON PALO Y CARIÑO"

De hecho, lo que más le gustó al escribir un biografía es "revivir la niñez" pese a no haber vivido entre "colchones de seda". "Pero, ojo, matizando, porque yo concibo la felicidad como un niño rural de los años 40, pobre, que trabajaba en el campo y se crió con palo y cariño". "El palo no me trae resentimiento y sólo me queda el poso del cariño", señaló, precisando que sus padres, además, le enseñaron "a practicar la nobleza".

En el libro, ilustrado con fotografías de su álbum personal, también cuenta cómo su trabajo de actor le dio siempre "para comer". "Viví 25 años haciendo teatro infantil, un bululú, y no iba con angustia a los cástings. Eso me hizo poder estar en el oficio y no tirar la toalla", recordó, destacando que, no obstante, nunca fue un seductor. "Toda la vida tuve que seducir y viví, como tantos, con la humillación de llamar a puertas que luego se cerraban", apuntó.

De su éxito con 'Justino', que le valió el Goya Revelación a los 60 años, García detalló que no sintió "ningún misterio". "Fue como tener a los 60 lo que hubiera deseado a los 20. Pero a los 20 me hubiera exaltado más y a los 60 tienes más flema. Pero lo recogí con mucha ilusión", precisó.

El actor, que además ha trabajado en películas como 'Acción mutante', 'Lisboa', 'Marujas asesinas' o 'Atilano, presidente', es miembro de la Academia de Cine pero confesó que su opinión sobre la industria, en la actualidad, "no vale mucho". "Yo, lo que oigo, es que está flojo. Veo mucho cine flojo, está un poco falto de creatividad e ideas. Hay poca originalidad y parece que todos se alimentan de las mismas fuentes. Y eso es malo, porque nunca está todo inventado en la vida", concluyó.