Actualizado 03/04/2007 20:16 CET

Albert Espinosa viaja al futuro para describir una vida sin horas de sueño, en la obra "Idaho y Utah"

El autor, director y actor de la obra 'Idaho y Utah', Albert Espinosa, viaja al futuro para describir un mundo sin grandes cambios, en el que por el contrario, se podría vivir sin dormir. La obra, que se ha presentado hoy, se estrena el próximo 4 de abril en el Teatro María Guerrero y estará en cartel hasta el 29 del mismo mes.

'Idaho y Utah', que se estrenó en 2005 en Barcelona, se centra en las últimas horas de Idaho, un chico que va a tomar un medicamento que le permitirá dejar de dormir. "La obra habla de las carencias que todos tenemos", declaró Espinosa al referirse a la sensación que produciría la posibilidad de no necesitar dormir nunca más.

La obra, que representará la compañía que Espinosa y sus compañeros de universidad de ingeniería formaron, es una adaptación del guión del propio Espinosa, de la película 'El último sueño de Idaho'. El autor reconoció que "quería interpretar a Utah y como en el cine no me dejarían, decidí hacer la obra de teatro". "Mi abuelo era farmacéutico y él decía que se podía hacer un medicamento que permitiese dejar de dormir", adujo Espinosa, para el que hacer esta obra de teatro es cumplir el sueño de su abuelo.

"NIÑOS MALITOS"

Para el autor del guión de 'Va a ser que nadie es perfecto', la obra es una comedia agridulce que habla de los niños enfermos. Espinosa se centra de nuevo en su experiencia para escribir, abordando los problemas por los que atraviesan los niños "malitos", ya que él mismo lo fue.

"Las películas crean tópicos", declaró el director al referirse a la imagen que muchas películas dan de la enfermedad y del sufrimiento. Espinosa, que sufrió la amputación de una de sus piernas, no recuerda su infancia como dolorosa, "yo me divertía con mis amigos", comentó al tiempo que demostraba el reflejo de sus sentimientos en el guión de la película 'Planta cuarta', que él mismo escribió.

NUEVOS PROYECTOS

El próximo mes de mayo, comenzará el rodaje de la película 'No me pidas que te bese porque te besaré', en la que también actuará junto a actores como Eloy Azorín, Pablo Rivero, Alberto Amarilla (nominado al Goya por su papel en 'El camino de los ingleses', de Antonio Banderas) y Teresa Hurtado de Ory. "Me considero más actor que autor teatral", dijo Espinosa, para el que dirigir una película en el cine es "cumplir un sueño".

Para Albert se cierra un ciclo, pero el autor no dejará de lado la creación. Tras 'Idaho y Utah' y el rodaje de su película, el broche de oro lo pondrá la representación de su obra 'Cromo número 11', que hace un repaso a la infancia, adolescencia y madurez. "Quiero seguir hablando de las cosas que me pasan", concluyó.