Actualizado 25/08/2008 20:43:09 +00:00 CET

Anne Hathaway parece tener ganas de encontrar de nuevo el amor




   LOS ANGELES, (OTR/PRESS)

   La actriz Anne Hathaway se acaba de separar de su novio italiano Raffaello Follieri, pero parece tener ganas de encontrar de nuevo el amor, a tenor de sus últimas declaraciones. Preguntada por su vida sentimental, lamentó que apenas se le acercan los hombres porque, como ella misma reconoce, los "intimida".

   Actualmente, parte de la culpa de este miedo masculino la tiene su creciente fama, de la que precisamente ha tratado de huir en más de una ocasión incluso ampliando sus estudios de interpretación en la Universidad de Nueva York.

   "He intimidado a los hombres durante toda mi vida", afirmó Hathaway, quien se define a sí misma como una mujer de personalidad "fuerte". La actriz, de 25 años, terminó en junio su relación con el empresario italiano Follieri, después de que éste fuese arrestado por supuestos delitos de fraude y blanqueo de capitales, y ahora los medios norteamericanos se apresuran en buscarle un nuevo novio.

   Para los interesados, Hathaway contó que en una relación la "amabilidad es muy importante", así como "la paciencia y el sentido del humor" o el respeto. "Además, "tienes que tener cosas en común con la otra persona y estar enamorado". De momento, no ha encontrado a su media naranja, quizás porque, a su juicio, "los buenos chicos escasean".

   HUIR DE LA FAMA

   La intérprete de 'El Diablo viste de Prada' saltó a la fama en 2001, después de aparecer en la película de Disney 'Princesa por Sorpresa'. La atención mediática parece no gustarle demasiado y, aunque ahora lo lleva mejor, en sus inicios trató de huir de los focos dando clases de interpretación en la Universidad de Nueva York.

   "De alguna forma, fue un caos", reconoció Hathaway, según informaciones de 'Showbiz Spy' recogidas por otr/press. Y es que aunque se declara la "chica más afortunada" por su papel en 'Princesa por Sorpresa', convertirse en estrella adolescente no la ayudó en su "vida privada y situaciones sociales". En cambio, "ir a la universidad me ayudó mucho", aseguró, porque gracias a los estudios logró preocuparse menos de las situaciones y tomarse todo menos en serio.