Bárbara Lennie, una policiía intrépida en la segunda temporada de "Cuenta atrás"

Lennie posa para las cámaras.
EP
Actualizado 15/01/2008 12:22:04 CET

LA JOVEN ACTRIZ HA VISITADO EL "CORREDOR DE LA MUERTE" POR EXIGENCIAS DEL GUIÓN

Apenas cuenta 23 años y ya es toda una promesa del cine español. A punto de estrenar la segunda temporada de Cuenta Atrás , en la que comparte protagonismo con Dani Martín, Bárbara Lennie reflexiona acerca de su paso por Obaba , película que le regaló su primer gran papel junto a Montxo Armendáriz y una nominación al Goya como mejor actriz. En ella, interpretaba a Lourdes, una joven en busca de experiencias que mostrar al mundo a través de una cámara. Como el personaje, Bárbara nos ha contado ya un sinfín de historias: La bicicleta , Las mujeres del parque o Trece rosas son algunas de ellas. Entre sus retos más recientes, Leo, su personaje en la serie de Cuatro, al que ha cogido un gran cariño, quizá por el espíritu de lucha que caracteriza a ambas.

-¿Qué significó para ti interpretar a Lourdes?

Un reto muy grande porque no tenía ni idea de cómo afrontarlo, esa es la verdad. Era la inexperiencia en persona. Para mi fue un trabajo que tuve que aprender sobre la marcha. Me exigió muchas horas de trabajo en casa, de entender lo que era trabajar delante de una cámara yo sola, buscar recursos de donde fuera... Fue un descubrimiento muy bonito a nivel personal... viajas con el personaje. Sus preguntas son las tuyas. Fue un crecimiento personal muy grande.

-¿Es tu trabajo más intimista?

-No sé si es el más intimista. En una medida, todos los personajes y papeles son intimistas porque si no son íntimos pierden un apartado muy importante que es el estar solo. Es un personaje aislado. Es de los personajes más solitarios que he hecho.

-¿Te pareces a ella?

-La verdad es que me podría llegar a parecer en que tiene un espíritu muy observador, que tiene ganas de aprender, que escucha mucho a los demás... Pero la verdad es que no.

-¿Cómo es Montxo Armendáriz como director?

-Es un director muy exigente, es un director complaciente con el actor. Me ayudó muchísimo porque me acompañó muchísimo en todo esto. Es más que un director, es alguien al que yo tengo mucho cariño, mucho respeto. Conseguimos, además, divertirnos en la película y tener complicidad. Llegó un momento en el que sabía por dónde llevarme. Es muy perfeccionista, muy a la búsqueda de algo concreto que va probando. Montxo ofrece mucho.

"NUNCA ME HE ARREPENTIDO DE SER ACTRIZ"

-¿Con quién te quedarías, con Lourdes o con Leo, de Cuenta Atrás ?

-Evidentemente, como personaje construido antes de empezar a trabajar, Lourdes tiene más de dónde sacar. Las series empiezan con una estructura más superficial. El personaje está perfilado una vez que vas grabando, lo vas llenando de cosas y también los guionistas lo van adecuando. También Leo es un personaje que lleva conmigo casi un año, al que tengo muchísimo cariño.

-¿Cómo sería tu personaje perfecto?

-No lo sé. Me apetecen muchos personajes. De repente, un personaje más marginal, que todavía no he hecho, más macarra. Me apetece hacer un personaje que baile, que cante o un personaje de época, un personaje histórico. Tengo un montón de cosas pendientes.

-¿Algún reto para la segunda temporada de Cuenta Atrás ?

-He tenido que hacer un montón de cosas que no había hecho: perseguir, saltar de lanchas, saltar desde un caballo, he viajado a Miami, al corredor de la muerte, hablar en inglés...

-¿Qué es lo que peor has llevado?

-¿Lo que peor he llevado? El frío (risas). Es un serie policíaca con mucho exterior, mucha noche y paso un frío...

-¿Qué cambiarías de Leo?

-A Leo, lo que le pasa es que, a veces, se come demasiado la cabeza. Creo que tendría que relajarse y dejarse llevar más.

-¿Tú te dejas llevar?

-Cada vez más. Yo también voy en ese proceso.

-De toda tu carrera, ¿con qué momento especial te quedarías?

-Creo que, en realidad, con lo que más me quedo es con algunos momentos que son muy íntimos y que tienen que ver con descubrir o intentar superar algunas metas que te pones y que tiene que ver con lo interpretativo. Son metas que están influidas por estrenos, festivales, representaciones en teatro... Luego llegas a tu casa y dices ¿qué es lo que ha pasado? .

-¿Alguna vez te has arrepentido de ser actriz?

-No, nunca. Cada vez me doy más cuenta de lo duro que es.

-¿Qué es lo más duro?

-La inestabilidad que va a ser el resto de tu vida. Dependes de los demás en general, de que los demás te llamen, les gustes... Tiene un lado que es un gran mercado, eres una pieza de un mecanismo muy grande y, a veces, juegas un papel que es entre lo público y lo privado, el personaje, la persona, las opiniones... Todo eso es un poco difícil. Lo bueno que tiene y lo maravilloso es que no es nada comparado con cualquier momento bonito de un rodaje o de una obra de teatro.

-¿Qué le pides al 2008?

-Parezco una vieja, pero yo le pido salud (risas). Porque sí, porque de repente a mi alrededor hay gente que está enferma y más en esto, rodar y currar, si no estás bien físicamente estás perdido.