Carmen Morales y Fran Nortes protagonizan una versión moderna de "La importancia de llamarse Ernesto"

Actualizado 04/06/2008 19:31:23 CET
Rueda de prensa de la obra.
EP

Carmen Morales y Fran Nortes protagonizan, junto a Yolanda Ulloa y a Patxi Freytez, una versión moderna ambientada en el siglo XXI de la obra de Oscar Wilde 'La importancia de llamarse Ernesto'. Tras siete meses de gira por España, la función, dirigida por Gabriel Olivares sobre la adaptación de Daniel Pérez y Eduardo Galán, se estrenará mañana en el Teatro Maravillas de Madrid y permanecerá en cartel hasta el 18 de julio.

Olivares explicó hoy que se trata de "una adaptación muy libre" de Wilde en la que se ha eliminado toda referencia a la comedia del siglo XIX "para acercarla a un lenguaje y circunstancias modernas". "Yo la denomino como un 'Oscar Wilde en vaqueros', donde en vez de una campiña inglesa y un apartamento en Londres, nos encontramos ante un campo de golf con su hoyo y su sombrilla como si el espacio escénico fuese un tablero donde los personajes son figuras en un ajedrez lleno de farsa", apuntó.

"Mi intención --expresó-- era sacar a relucir el juego de mentiras que escondía la función. Un continuo devenir de falsas apariencias donde los dos hombres construyen su propio 'alter ego' para entrar a formar parte de la alta sociedad y donde las chicas presentan una personalidad diferente a la planteada por Wilde".

BAILE DE MÁSCARAS

Aunque la trama principal no tiene apenas modificaciones, Olivares matizó que han acortado la obra original, han reducido los personajes de 12 a cinco, para quedarse con los imprescindibles: Jack/ Ernesto (Patxi Freytez), Gwendolen (Carmen Morales), Algernoon (Fran Nortes)Cecilia (Rebeca Valls) y Lady Bracknell (Yolanda Ulloa).

Olivares indicó también que el personaje interpretado por Ulloa adquiere en esta versión "un peso especial que no tenía en la original". "Lady Bracknell entra como un torbellino en la vida de los enamorados y origina la mayor parte del conflicto", sentenció.

El actor Fran Nortes comentó que 'La importancia de llamarse Ernesto' es un "continuo baile de máscaras donde todos ocultan su verdadero interés particular y utilizará al resto para lograrlo". "La hipocresía y el deseo de aparentar de los personajes es su mejor definición y eso le sirvió al autor para denunciar la falta de verdad que hay a veces en las personas".

"La música de la función también alude al juego de poses", aseguró Olivares. Para ello, han seleccionado minuetos clásicos, "unos conocidos, otros no" porque para el director, transmiten la danza de representación de la corte francesa, "deliciosamente frívola", concluyó.