Actualizado 21/01/2009 19:41 CET

Continúa la guerra de los Thyssen

MADRID(OTR/PRESS)

Tras los escándalos por las pruebas de paternidad que Carmen Cervera obligó hacer a su hijo Borja, parecía que las aguas volvían a su cauce en el seno de la familia Thyssen. Así, la baronesa ha concedido esta semana una entrevista al diario 'El Mundo' en la que señala que todo está bien entre ella y el joven, aunque después continúa apuntando ciertas cosas que dejan ver que Tita continúa disgustada por la situación. Así, destaca que no cree que deba excusarse a pesar de que así se lo pidió su hijo. "No tengo que pedir disculpas a nadie. Yo nunca pedí que mi hijo y Blanca se hicieran las pruebas", señaló en la entrevista recogida por 'Lecturas'.

De este modo, Carmen Cervera destaca que ella por lo que más disgustada está con su hijo es porque "a veces se le olvida que es un Thyssen". "Alguien cuyo legado conlleva una responsabilidad, un apellido que es dinero y poder y no ha sabido hacerse un círculo de su nivel", apunta. Con estas declaraciones, la baronesa quiere dejar claro que contra su nuera, Blanca Cuesta, no tiene nada y que sólo se 'enfada' por la actitud de su hijo. "Yo no me opuse a la boda. A lo único que me opuse es a que se casaran precipitadamente porque estaba embarazada. Las cosas se podían haber hecho de otra forma y ahora hubiéramos tenido todos un bonito recuerdo y no el que tenemos, que es amargo", recoge 'Diez Minutos'.