Actualizado 13/03/2007 19:44 CET

Cristina Hoyos, una mujer nueva tras superar el cáncer

"NO SE SI ES EL CÁNCER, PERO ME ENFADO MUCHO MENOS QUE ANTES", AFIRMA LA BAILAORA

Cristina Hoyos, mundialmente conocida como una de las mejores bailaoras del flamenco español, es la coreógrafa del espectáculo Viaje al sur del Ballet Flamenco de Andalucía. La reconocida bailaora, que fue descubierta por Antonio Gades cuando estaba dando los primeros pasos en el mundo del flamenco, y que lleva más de cuatro décadas sobre el escenario, afirma en la entrevista que aquellos que se animen a ver el Viaje al sur van a ser testigos de un gran espectáculo y un gran ballet.

¿Cuáles son los principales atractivos del espectáculo Viaje al sur del Ballet Flamenco de Andalucía?

Viaje al sur es un espectáculo donde están muy marcados los sentimientos, entre ellos, la alegría, la tragedia y la pasión. Hay momentos muy emotivos y el espectáculo tiene una música estupenda con una calidad en los bailadores y bailadoras fuera de lo común.

El ser la directora del Ballet Flamenco de Andalucía después de una larga trayectoria profesional como bailaora, ¿es un sueño cumplido?

Sí, es un sueño cumplido porque me pareció una gran idea el dirigir al final de mi carrera el Ballet Flamenco de Andalucía. Para mí es un honor dirigirlo y pasearlo por todo el mundo.

Echando la vista atrás, ¿cómo ve la evolución de Cristina Hoyos como artista?

Yo he intentado no quedarme atrás, sobre todo en conceptos de espectáculo. Cuando yo empecé a bailar, todo el mundo decía que era muy moderna bailando, por lo que he tratado de mejorar cada día en mis sentimientos y en mi forma de bailar. Muchas bailadoras contemporáneas me han dicho que yo les he marcado un camino.

¿Tiene la misma pasión que cuando empezó a dar sus primeros pasos en el mundo del flamenco?

Sí, tengo la misma pasión que cuando empecé. Cuando salgo en escena quiero que sea mi mejor noche. Yo me encuentro muy bien. La verdad es que estoy más preocupada y nerviosa por lo que hacen los demás bailadores que por lo que pueda hacer yo.

Como bailaora profesional, ganadora de varios premios y con reconocimiento y éxito internacional, ¿siente que falta algo en su completa carrera?

No sé si le falta algo a mi curriculum, porque yo he hecho de todo: bailar en un estadio olímpico, protagonizar películas, trabajar en la Opera de París... Es posible que decida realizar de nuevo otra película sobre el flamenco. No sé que haré, lo que sé es que yo siempre me levanto con mucha ilusión de preparar cosas

"DOY GRACIAS A LA VIDA POR HABER ESTADO TANTOS AÑOS CON EL MEJOR, CON ANTONIO GADES"

¿Se considera una bailaora defensora del flamenco?

Sí, he sido muy defensora, porque desde jovencita siempre he intentado dignificar al flamenco. Cuando yo comencé mi carrera había espectáculos de flamenco buenísimos, pero había otros destinados exclusivamente al turismo. A mi juicio, en el flamenco no se trata sólo de divertir a la gente, es mucho más serio que eso, y no se merece bailarlo en cualquier rincón. Por esa razón, yo, al igual que Antonio Gades, he luchado para dignificar y dar seriedad al teatro, para que no fuera a cualquier sitio, sino que estuviera en los grandes teatros como cualquier arte.

Se puede decir entonces que Antonio Gades y usted fueron los responsables del acercamiento del flamenco al teatro

Sí, bueno, ya estaba Pilar López, y ya había muchas compañías que trabajaban sobre todo en el extranjero, pero no era suficiente, había que dignificar el flamenco y crear más compañías para hacer del flamenco algo serio, y llevarlo a los grandes teatros, esa fue mi lucha constante. Ahora, afortunadamente, hay gente estupenda en el flamenco, pero hay que seguir luchando para no equivocar al público, y presentar un flamenco de calidad.

¿Fue Antonio Gades la persona que más le marcó profesionalmente?

Antonio y yo fuimos compañeros durante veintitantos años, y yo con él aprendí muchísimo. Cuando yo vine a Madrid era una bailaora como tantas otras en Sevilla, con mucho corazón, pero sin mucha técnica, y con él aprendí muchas cosas del teatro y del funcionamiento de una compañía, y la verdad es que doy gracias a la vida por haber estado con el mejor durante tantos años.

¿Dónde se siente más segura encima de los escenarios o en la vida real?

En la vida real, como tengo un marido estupendo, estoy muy arropada. Me siento segura dentro y fuera del escenario, pero en la vida real estoy muy arropada por él. En el escenario, como ya no trabajo tanto, vienen otras preocupaciones me esfuerzo porque todo salga todo bien, me gusta que el bailador tenga fuerzas, y al final, me preocupo más por los demás que de mí misma.

El hecho de haber sufrido cáncer, ¿ha influido en que se plantee la vida de otra forma?

Yo nunca he olvidado mis orígenes pobres y humildes, jamás he dejado de disfrutar de las pequeñas cosas y he disfrutado siempre de lo que la vida ha podido ponerme por delante. Yo no sé si es el cáncer o la edad, pero me enfado mucho menos que antes, le doy mucha menos importancia a lo que puedan decir de mí. No pierdo tiempo en pensar en mis enemigos, y estoy encantada de la vida en muchos momentos del día.

¿Has pensado en algún momento en la retirada, en colgar los zapatos ?

No sé si voy a dejar colgados los zapatos, porque seguiré preparando coreografías Siempre estaré vinculada al baile, pero mi intención, indiscutiblemente, es dar paso a la gente joven.

¿Aparte del flamenco, tiene otra pasión?

Cuando tengo ocasión, voy a ver otros espectáculos que no son de flamenco. Me gusta la opera, el teatro Procuro no perder el tiempo en otras cosas.

¿Cuál cree que es el secreto de la felicidad?

La clave es estar contenta con una misma y con los que te rodean. Yo siempre intento rodearme de buena gente, y que la compañía sea muy familiar. De hecho tengo mucha suerte de vivir al lado de un marido estupendo y una familia maravillosa. Por supuesto, estoy contenta con lo que la vida me ha dado la oportunidad de hacer, que es el baile, y a través del baile he conocido a mucha gente y he visitado muchos países. Yo tengo una vida muy llena y estupenda y, por otro lado, soy una persona que alimento mucho a la gente de mí alrededor; los alimento de cariño, de ayuda y de muchas cosas, y a la larga, recibo también cosas de todo el mundo.