El entrañable Fofito presenta su nuevo disco, "Fofito y los juegos de la calle"

En la foto, Fofito
EP
Actualizado 17/06/2008 12:42:42 CET

ALFONSO ARAGÓN SIGUE DEDICÁNDOSE A HACER REIR A LOS NIÑOS

¿Cómo están ustedes? era la pregunta que hacían Los payasos de la tele al comienzo de cada actuación. Son muchas las generaciones que crecieron con Fofó, Gaby, Miliki, y luego también con Milikito, Fofito y Rody.

Alfonso Aragón Sac, más conocido como Fofito, sigue dedicándose a hacer reír a los niños, y a modo de recuperar los viejos juegos, como saltar a la comba, la goma o las palmas, y las canciones de siempre, acaba de sacar Fofito y los juegos de la calle , un disco con veintidós canciones, entre las que se incluyen las populares Don Federico , Al pasar la barca o Dónde están las llaves , entre otras. A parte del disco, se incluye un DVD, en el que se enseña a los niños estos juegos, así como una goma y una cuerda para poder practicarlos.

El carismático payaso asegura que los niños le han ayudado a olvidar muchos de sus problemas y que ahora se encuentra bien, después de que sufriera una fuerte depresión que le hizo caer en el alcohol. Afortunadamente, pudo salir de eso hace tres años y en estos momentos se encuentra feliz, ya que está haciendo un espectáculo con sus tres hijas, llamado Sonrisas , en el que se están recorriendo toda España volviendo a sacar la sonrisa a los más pequeños, así como a los padres que, en su momento, también crecieron con la familia Aragón.

Fofito, ¿por qué ha decidido reunir estas canciones ahora?

En un principio se hizo el primer volumen, que eran Las canciones de siempre como nunca , se cogieron aquellas viejas canciones que cantaba Fofó, se le hicieron nuevos arreglos y quedó un disco muy bonito, del que estoy muy satisfecho y la discográfica también. Llegó a ser disco de oro siendo un disco infantil, donde apenas se escucha en la radio y encima que ahora no estoy actuando en televisión, o sea que no las canto, y por eso, la sorpresa fue mayor. En este nuevo disco queríamos meter las canciones de las abuelitas. El productor se fue un día con una grabadora preguntando a las abuelitas los juegos y las canciones que cantaban en el colegio, y elegimos veintidós canciones para este disco, Fofito y los juegos de la calle .

Además, incluye un DVD en el que se enseña a los niños los diferentes juegos a los que jugábamos hace años.

Sí, y además regalamos una goma, para que juegues a la goma, una cuerda, para que saltes a la comba.

Parece que se ha perdido el hábito de los niños a jugar a la comba, las palmas y la goma; ¿es éste un intento de recuperar los viejos juegos?

Sí, para recuperar también esas canciones y que mamá juegue con la niña. De hecho, ya veo niños por la calle diciendo abuelita, ponte ahí con la goma que voy a saltar yo , y se pone la abuelita a sujetar la goma.

¿Han cambiado los niños de ahora?

Sí, el niño de ahora está mucho más preparado. El niño de antes jugaba con un balón o un caballito de cartón, mientras que hoy en día está navegando, hablando con niños de otros países, más informado, el niño de ahora lee el periódico y ve el telediario.

¿El problema ha podido ser el cambio de los programas de televisión y la ausencia de más espacios infantiles?

Sí, es que llega un momento en que la programación infantil se pierde. La que hay hoy en día es de dibujos animados porque a los canales de televisión les sale más barato y cuando el niño llega a los ocho años ya no hay programación para él.

¿Qué le hace reír a un niño?

Fofito tiene que esconder ahora mucho más los finales de las parodias, porque enseguida salta un niño del público diciendo ¡ah, te vas a volver a mojar! , y se cachondea de mí.

¿Se siguen riendo los niños de las mismas cosas?

Sí, se siguen riendo del resbalón, el cubo de agua, e cuando te resbalas con la cáscara de plátano. Primero se ríen, pero luego dicen pobrecito, se ha hecho daño .

Después de llevar toda la vida trabajando para niños, ¿qué le han aportado?

Mucha alegría, muchas veces he estado incluso deprimido antes de salir a actuar, pero he pensado que esos padres habían pagado la entrada y que esos niños tenían derecho a divertirse, entonces he cambiado el chip, he entrado en el papel de Fofito, y se me han olvidado todos los problemas.

Supongo que esa experiencia con los niños le sería de un buen entrenamiento a la hora de ser padre.

A mis hijas les costó, sobre todo a la mayor, porque veía a su padre y a su abuelo en la tele y decía ¡qué tontos son estos dos! , y luego nos veía en casa y pensaba ¡cómo se parecen a estos dos! Hasta que un día, mi padre se la llevó al vestuario se quitó la nariz, se quitó la peluca, y le enseñó a la niña que era la misma persona, con nariz y sin nariz, que era su abuelito.

¿Fue Fofito un niño feliz?

Sí, tuve la suerte de no solamente tener un hogar con cariño, sino de estar viajando por medio mundo con mis hermanos, con mis primos, mis tíos, toda mi familia.

¿Dónde nació?

En La Habana, Cuba. Dos de mis hermanos nacieron aquí en España, y dos nacimos allí. Primero nació mi hermana aquí, se fueron a Cuba, donde nací yo, pero se les terminó el contrato allí, así que se vinieron para acá y nació Adolfo. Poco después, les salió otro contrato allí y se volvieron a ir, y fue entonces cuando nació mi hermano Rody.

¿Cómo le propusieron su padre y sus tíos participar en el espectáculo?

No me lo propusieron. Ellos querían que yo fuera otra cosa, y no artista, pero mis juguetes eran los zapatones grandes, las pelucas y las narices, era con lo que me entretenía de pequeño. A los once años, hice una función en el colegio, vi que gustó y me dediqué por mi cuenta a hacer de payaso, hasta que mi padre me dijo que le había llamado del colegio diciendo que los viernes no iba a clase. Le dije que no iba porque los viernes me iba a actuar, me ponía de acuerdo con los directores i los curas de los colegios y cobraba veinticinco centavos de dólar por ir a los colegios a actuar.

Siempre preguntaba con su familia ¿Cómo están ustedes? , pero, ¿cómo está Fofito?

Muy bien, después de haberme recuperado de una depresión muy grande que tuve, llevo tres años sin beber, ahora sólo me queda dejar el cigarrillo, que es mi propuesta para este año, a ver si la cumplo, y muy contento porque estoy trabajando con mis tres hijas, que hemos montado un espectáculo que se llama Sonrisas , y estamos recorriendo toda España.

¿Cuál es la función de sus hijas en el espectáculo?

La mayor hace el papel que hacía Gaby, el de corregirme todas las tonterías que yo hago; la segunda es la manager, la que se encarga de los euros, y la tercera hace el papel de una niña tonta pero que es la que siempre me engaña a mí.

¿De quién fue la idea de hacer este espectáculo?

Fue un poco de todos. Mónica había hecho Club Disney durante cinco años, después hizo en teatro Diez negritos , y ya tenía un poco de mono de estar con los niños. Yo había terminado una gira con un circo y decidimos montar nuestro propio espectáculo.

Y, ¿hasta cuándo tenéis pensado seguir con el espectáculo?

No tiene fecha de fin, hemos elegido los mejores momentos de los últimos cinco espectáculos que hacíamos mi hermano Rody, Mónica y yo, y los hemos unido. Hemos hecho una cadena con las mejores partes, lo que más aplaudía el público, y ése es el espectáculo que estamos rodando ahora.

Ahora que habla de su hermano Rody, ¿no ha querido participar en el espectáculo?

No, Rody se compró un circo, está de gira, ahora está actuando por Cataluña, entonces ya tenía ese compromiso.

¿Le ha desilusionado el circo?

No, no es que me haya desilusionado, es que tanto circo, estar tan lejos de casa y tantos días en una caravana ya a mi edad te aburre.

¿Qué le hubiera gustado ser si no hubiera sido payaso, o nunca se lo ha planteado?

Sí, me lo planteé, pero soy muy mal estudiante. Ahora lo que me estudio son los guiones y las canciones, pero sí me hubiera gustado ser médico, siempre que veo a una persona que sufre por algo, me gustaría haber estudiado para sacar a esa persona adelante.