Franco da Vita: "Ya no voy a escribir canciones a Chayanne porque no creo que haya sido agradecido con todos los éxitos que le he da

Actualizado 10/04/2008 2:06:53 CET
Franco da Vita.
EP

Su carrera comenzó allá en los 80, influenciado por el pop y rock inglés de los Beatles y Rolling. Sin embargo, ha sabido mantenerse. Franco de Vita presenta ahora un disco recopilatorio, Stop más algo más que recoge algunos de sus grandes éxitos. Se muestra un tanto desencantado con el mundo de las discográficas y trata, por todos los medios, de ayudar a los jóvenes talentos. Afirma estar atormentado, como todos los artistas, pero también encantado de su vida. Desde hace años en Madrid, Franco también nos habla de su pasado en Venezuela, su país natal.

-Has vendido millones de discos en todo el mundo pero también compones para otros artistas. ¿Con qué te quedas?

-Son dos cosas que van juntas. Si no tuviera la capacidad de componer no estaría en esto. Hubiese sido carpintero, jardinero (risas).

-Tu nuevo disco se llama Stop más algo más ...

-El primer disco original que sale se llama Stop porque hay canciones que queríamos mostrar con una parada. Párate, reflexiona y, por lo menos, escúchame . Son canciones que hablan de la relación homosexual como yo la entiendo. Me parece que el amor es lo más importante. De donde provenga no tiene nada que ver. El amor no elige sexo, es sólo un nexo que une a la gente. Da igual si eres hombre o mujer. Para mí, ése es el planteamiento y no complicarnos tanto la vida sobre qué va a pasar. Eso existió toda la vida. En este momento lo estamos descubriendo por yo ya, hace 30 años, cuando estuve en Nueva York, y vi por primera vez dos hombres besándose, me pasó lo mismo. Luego reflexioné y dije: ¿por qué no tienen derecho? . Ni siquiera han elegido porque es tan complicado saber por qué una persona es hetero u homo... ¿Quién decidió eso?

-¿Qué le dirías a esas personas que están en contra de los homosexuales?

-Creo que están equivocados. No se han dado cuenta del mundo en el que viven. Seguramente, en su entorno habrá mucha gente que tiene esa preferencia sexual y ni siquiera se han dado cuenta. Por eso, creo que hay tanta violencia doméstica. Hay mucha gente que se casa y no está claro porque hay una presión social que obliga a la gente a casarse. Por eso hay tanta gente con frustraciones, que es El extraño en mi bañera , que habla del maltrato a las mujeres. No es sólo frustración sexual, es de todo tipo, que se cargan contra las mujeres.

-Antes, has comentado que necesitabas reflexionar... ¿sobre qué?

-Sobre esto mismo. Por eso lo llamamos Stop : párate y reflexiona. Tengo necesidad de decirlo y por eso estoy aquí, porque tengo necesidad de comunicarme. Es la única razón. Afortunadamente, puedo cantar. Lo comunico yo mismo.

-¿Es tu primer disco editado en España?

-Se editaron muchos discos antes. En España se habrán editado casi todos, pero en muy pocas cantidades. Se dejaron de editar hace cinco o seis años y ya no se editó más. El último fue Fuera de este mundo .

-¿Se te resiste el mercado español?

-Se me resiste convencer a la gente de los medios, no al público. El público oye mis canciones y siente y padece como todo el mundo. Los españoles no son extraterrestres. El público depende de lo que le des. Ellos eligen. La gente que compra mis discos no es tonta. Si algo funciona en un sitio, para mí, funciona en todas partes.

-¿Qué meta te pones cuando haces un disco?

-Ninguna. Emocionar es la única meta que existe. No pienso cuánto voy a vender, dónde ni a quién. Simplemente, esto me emociona, pues sirve.

-¿Cómo ves el panorama musical español?

-España tiene una cantidad de talento impresionante, como en casi todas las partes del mundo. España lo hace ver más. Hay más posibilidad para los chicos jóvenes y hay más posibilidad para que las discográficas creen su propio grupo de artistas, cosa que en mi país no pasa. México todavía sigue sacando artistas. Estados Unidos, no tanto. Argentina, a gotas. También están los artistas. Yo comparto con los artistas jóvenes. En todos mis conciertos hay artistas jóvenes. Escucho su trabajo y me los subo a compartir escenario conmigo. Llevo ya cinco años haciéndolo. El talento esta ahí pero las que no están ni nunca estuvieron son las casas de discos. Ven cosas que yo no entiendo. Por supuesto, las discográficas ven los números, yo veo emociones. Armaron un mundo musical muy fatuo y no tan creíble, sacando productos del momento, que le puedan servir a ellos para justificar ante sus jefes que cubrieron un objetivo de números. No están favoreciendo la música. Han captado a mucha gente del momento pero hay gente que trae propuesta y que es novedosa.

-¿Qué música compras en las tiendas?

-Entra en una discotienda. ¿Qué es lo que hay? Te sales con las manos vacías. ¿A quién vas a comprar? ¿Cuál es la oferta que nos están dando? Me sigo comprando la misma gente que me compré toda la vida, porque me aseguran un disco. Alejandro Sanz se curra todo el disco. Me encantó el single de Tokyo Hotel. Me compro el disco y está el single. Las demás canciones me parecieron mediocres, stándards. Si vamos a comprar el disco, pero garantízamelo. Hay que formar artistas que garanticen que se está vendiendo un disco. Si no, me lo bajo de Internet. Los chicos ya no se molestan en ir a una tienda de discos. Se tienen que bajar muchos singles para confiar en una artista.

-¿Te costó mucho firmar un contrato con una discográfica?

-Sí me costó. La primera vez que me lo ofrecieron como solista, lo rechacé. Imagínate los huevos que tuve. Dije que no porque me querían a mí solamente y yo estaba con un grupo.

-¿Cómo te decidiste a dar ese paso?

-Me decidí porque unos cuantos meses después tuve un tremendo problema con uno de los chicos del grupo. Fui otra vez a la discográfica y le dije: ¿Ese contrato todavía está ahí? . Así firmé como solista.

-¿Qué evolución has tenido desde el primer disco?

-Trato de cambiar todo el tiempo. Lo mío ha sido una metamorfosis total. Nunca me he querido repetir. He tratado coquetear con otros géneros, aunque no me pertenecían. Vengo del rock y del pop y me he metido en jardines como una guajira cubana. Afortunadamente, siempre las he llevado a mi terreno y me las han aceptado, cosa que ha hecho que mi carrera sea tan longeva.

-Has cantado en italiano. ¿Es el idioma del amor?

-No. Hice un disco en portugués y en italiano. Dije, el italiano lo dejo el último porque eso lo hacemos en un momentito. Me conseguí un señor maravilloso y empezó a fluir la traducción al portugués. Me encantó, no perdí el sentido de mis canciones. Cuando lo fui a cantar sí tuve problemas. No domino el portugués. Me fui a la parte italiana y me reuní con Richard Cocciante, uno pequeñito que tocaba el piano (risas). Yo intentaba traducir a mi idioma materno, el italiano y, madre mía, era otro mundo. Tuve que cambiar muchas cosas de mis canciones, que no fueron concebidas en italiano. Cuando concibo la canción en italiano es mucho más fácil. Compongo en un idioma mío, que tiende al inglés, porque nací en el rock y en el pop.

-¿En qué te basas cuando compones?

-En lo que sea.

-¿Es fácil?

-No. Componer, sobre todo los textos, me traumatiza muchísimo. Hay tantos discos ya, no quiero repetirme, no quiero decir lo mismo... Me complica la vida.

-Has compuesto para Ricky Martin, Chayanne... ¿Te llaman ellos directamente?

-Ricky me llama. Chayanne no me llama nunca. Ricky me llama y hablamos de qué va la cosa. Me ayuda porque me llama y entiendo su estado de ánimo. Con eso, tengo una idea. Con Chayanne, simplemente trato de hacer una canción buena. Ya no le voy a escribir canciones a Chayanne porque no me parece que haya sido agradecido con todos los éxitos que le he dado. Hay que ser agradecido. Me cuesta mucho componer una canción.

-¿Es verdad que todos los artistas estáis atormentados?

-No sé, posiblemente. Los artistas llevamos una vida muy particular, no es normal. Trato de que sea lo más normal posible. Yo voy al Carrefour. La gente dice: ¿Qué hace aquí, comprando el pescado? . Quiero seguir toda la vida comprando el pescado. No me quiero desconectar. Quiero montarme en el metro.

-¿Saliste de Venezuela presionado por la fama?

-En cierto modo, me tenía que encerrar en mi casa. Podía salir, por supuesto, el problema es que si sales, tienes que atender a la gente. Allí somos muy cariñosos y la gente te aborda. Te estás ligando a una niña y te vienen. Vas al supermercado a comprar algo y salí sin comprar nada.

-¿Por qué elegiste Madrid?

-Creo que, en alguna otra vida, fui español. Lo siento así. Creo que fui gallego. La primera vez que llegué a Santiago dije: he estado aquí toda la vida . Encima, la gente me saludaba sin conocerme. Tuve esa sensación. Mi relación con España es especial porque siempre la he sentido así. Me compré un piso aquí y cuando tenía tiempo libre me venía hasta que me compré un coche. Me decidí. Me gusta este tipo de ciudades como Madrid, Barcelona, Caracas... Me gustan las ciudades donde sales y con una mano se para un taxi, que puedes caminar. Nunca me han gustado las ciudades como Los Ángeles o Miami. Me gusta el contacto con la gente.

-¿Cada cuando vuelves a Venezuela?

-Voy mucho por trabajo o para visitar a mi familia. Ha habido temporadas en las que me he alejado un poco porque otros países me han requerido. Trato de ir a menudo.

-¿Qué tiene Madrid que no tiene Caracas?

-La seguridad con la que se vive en Madrid no la tenemos en Caracas. Como se vive en Madrid no se vive en muchos países.

-¿Cómo ves la situación política de tu país?

-Muy drástica. No estaba tan clara hasta hace unos cuantos días que el pueblo venezolano dijo no a Chávez. Ahí se aclararon un poco las cosas. Este poder tan omnipotente que pensó que tenía tuvo un frenazo. Creo que se ha perdido mucho tiempo en tonterías y cambios absurdos, idea de un solo hombre, arropado en gente que ni siquiera cree en el proceso que Chávez está planteando. Algunos van con él porque es la teta que van a chupar. Me pareció todo muy confuso. No me gusta hablar de política porque somos ignorantes los ciudadanos. Los políticos nos hacen saber lo que ellos quieren que nosotros sepamos.

-¿Cómo va a acabar esto?

-Tenemos unas elecciones dentro de poco. Ahí se va a decidir. El pueblo decidirá. Por lo menos, estamos yendo a unas elecciones. Ya estábamos dudando del proceso electoral. Hace unos días, se vino a aclarar. Por lo menos, tenemos la seguridad de que lo que estamos votando, se está teniendo en cuenta. Estaba esa gran duda de que estaba manipulando las elecciones. Por lo menos, el Consejo Supremo Electoral dio a entender que es imparcial.

-¿Es difícil ser humilde?

-No es difícil ser humilde. Se es humilde por naturaleza. Si alguien es humilde es aquí y cuando sube al escenario. La humildad es una condición, cosa que no se debe descuidar nunca. Es parte del éxito de mucha gente. Si una persona no es humilde, inmediatamente lo rechazas. Soy normal.

-De todas las canciones, ¿alguna especial?

-Muchas, afortunadamente. Hay canciones como Roso clavel , Esto es América ... hay muchos temas de los que me siento orgulloso de haberlos escrito.