Ibarretxe seguirá adelante y pregunta por qué se rechaza su propuesta si hace cuatro meses se negociaba con ETA

Actualizado 16/10/2007 21:25:15 CET

APELA AL EJEMPLO DE ANDALUCÍA Y CATALUÑA, PARA DECIR QUE LA CONSULTA POPULAR QUE HA ANUNCIADO ES LEGAL Y NO ADMITE DISCUSIÓN

El 'lehendakari' Juan José Ibarretxe, anunció hoy tras su reunión con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, su intención de seguir adelante con su plan y reclamó para ello "respeto" al Ejecutivo y los partidos políticos. La voluntad del 'lehendakari' es la de alcanzar un acuerdo con Zapatero que posibilite la convocatoria conjunta de un referéndum en junio de 2008, aunque adelantó que, si esto no es posible, el Gobierno vasco convocará de forma unilateral una consulta popular sin vinculación jurídica.

En declaraciones a los medios tras su encuentro con el jefe del Ejecutivo, Ibarretxe reclamó que se afronte este debate "con serenidad y sin nerviosismo" y defendió la necesidad de celebrar una consulta "legal, legítima y democrática" en el País Vasco. Además, subrayó que sería "difícil de entender" que se rechace su propuesta después de "haber estado hablando de esto con ETA y con Batasuna hace tan solo cuatro meses".

INICIO DEL CAMINO

Para el 'lehendakari', este encuentro con el jefe del Ejecutivo ha supuesto "el inicio del camino" con el objetivo puesto en alcanzar un acuerdo político. Así, trasladó a Zapatero su propuesta de "Down Street a la vasca", que permita celebrar un referéndum convocado de forma conjunta por los gobiernos central y autonómico en junio de 2008. "Ese es mi objetivo y mi deseo", reconoció tras explicar que tiene "la mano tendida" tanto antes como después de las próximas elecciones generales.

Sin embargo, avanzó que si esta opción es rechazada, él mismo como 'lehendakari' solicitará en 2008 la celebración de una "consulta popular sin vinculación jurídica" para que "la sociedad vasca abra la puerta del proceso". Según explicó, el resultado de esta consulta debería después ser ratificado en un reférendum convocado junto al Ejecutivo central "en la segunda parte de 2010". Ibarretxe se negó a "aceptar" que sea ETA quien "dé permiso para negociar en términos políticos" y que la banda utilice un "interruptor para encender o apagar la esperanza de los vascos".

"Espero que el talante no se transforme en un desplante al diálogo", señaló Ibarretxe para afirmar a continuación que "sería difícil de entender" que se haya negociado con ETA y no se quiera responder a sus propuestas. "Sería una contradicción muy difícil de entender cuando hace tan solo cuatro meses se ha negociado con Batasuna y con ETA --argumentó--. Espero respeto del Gobierno y las fuerzas políticas, no pido que se comparta, pido que respeto para la propuesta y también para mi igual que yo respeto las ideas del PP, el PSOE, el Gobierno o el presidente".

Ibarretxe, que comenzó su intervención con un "pequeño resumen" en euskera, insistió en que este debate "legítimo" no debería provocar ningún tipo de "insultos ni descalificaciones" porque, según argumentó, el "enemigo de la democracia" es la organización terrorista ETA y no las "propuestas políticas". Por ello, trasladó a los políticos el "consejo" de "tomarse las cosas con más calma y más serenidad". Así, reiteró que su propuesta es "plenamente legítima, legal y democrática" y que busca "cumplir la palabra" alcanzada con la sociedad vasca para "abrir el camino".

COMO CATALUÑA Y ANDALUCIA

Según defendió, la convocatoria de una consulta popular por parte del Ejecutivo vasco "no es nada ilegal" y recordó que tanto Cataluña como Andalucía se han atribuido esta competencia en la reforma de sus estatutos de autonomía. Explicó que, en este caso, el Gobierno central debería "limitarse" a dar o no su autorización "y no a valorar su legalidad porque para eso están los órganos judiciales". "La legalidad es completa y total y no admite discusión", insistió.

En este contexto, Ibarretxe enfatizó que ha presentado su propuesta al jefe del Ejecutivo de una manera "honesta" y emplazó a las fuerzas políticas a "levantar un poquito la cabeza" y ver otros casos como los de Escocia o Irlanda. "No es bueno estar permanentemente mirándonos el ombligo", aseveró tras defender que "se necesita más mesura, menos nervios y abandonar la política de espasmos".

Así, indicó que su "agenda" está abierta "tanto de forma pública como privada" para tratar este tema con el presidente del Gobierno y destacó que "siempre es bueno tener una relación institucional normalizada". Ibarretxe explicó que en un proceso de negociación siempre hay que "estar abierto" a escuchar las propuestas de la otra parte y que él lo está e insistió en que por su parte "no se da por zanjada esta cuestión". Además, rechazó que su propuesta tenga fines electorales y advirtió de que "el pueblo vasco es muy tenaz y el lehendakari también".

Ibarretxe remarzó la necesidad de una negociación entre todos los partidos, entre los que se incluya a Batasuna. Según recordó, "se ha estado produciendo hasta hace dos días, estuvimos negociando porque había que negociar". "Espero verles muchas veces en los próximos meses", se despidió el 'lehendakari' de los medios de comunicación en el Palacio de la Moncloa.