Actualizado 27/07/2007 15:14 CET

JK Rowling confiesa que se sintió "desolada" al terminar la saga de 'Harry Potter'

MADRID, (OTR/PRESS)

Más de 17 años se ha pasado JK Rowling trabajando en sus libros sobre Harry Potter, la saga literaria infantil que ha revolucionado el mundo. El pasado viernes el desenlace de la historia del joven mago llegó a las librerías y vendió nada menos que 11 millones de ejemplares en un sólo día. Un punto y final que no sólo puso triste a la legión de seguidores de Potter sino también a su autora, JK Rowling, que ha confesado que cayó en una depresión cuando terminó de escribir 'Harry Potter and the deadly hollows'. Después del último capítulo "lloró, lloró y lloró", ha dicho en una entrevista.

Cuando la multimillonaria autora de la archiconocida saga 'Harry Potter' puso punto y final al capítulo 34 de la séptima y última entrega de la saga lo vio todo negro porque estaba cerrando una de las etapas más importantes de su vida. No pudo evitar caer en una fugaz depresión. "Me sentí desolada. Estaba de luto por la pérdida de ese mundo del que había escrito durante tanto tiempo y que tanto amaba", confesó la escritora en una entrevista a The Daily Mirror recogida por OTR/Press.

No es de extrañar porque desde que en 1997, hace ya una década, se publicara el primer libro, 'Harry Potter y la piedra filosofal', la saga literaria ha sido no sólo una lustrosa fuente de beneficios sino también su mundo. Cuando Rowling no estaba escribiendo nuevos capítulos de sus libros, asistía a presentaciones, coloquios o firmas de ejemplares... Y a estos años habría que unir los siete anteriores que invirtió JK Rowling hasta que el proyecto despegó. De esta forma, cuando se encontraba terminando 'The deadly hollows', se vio forzada a "echar la vista atrás 17 años" y "recordar cosas".

"Este periodo está muy ligado también con la muerte de mi madre", explicó. "Supongo que lo que le costará a la gente es imaginar cómo me abrigó durante estos 17 años este trabajo, teniendo en cuenta las cosas que ocurrían en ese momento en mi vida". Sea como sea, la depresión de JK Rowling se fue a la semana de empezar 'como por arte de magia'. "Después de eso, me sentí ligera porque pensé en que ahora podría escribir de todo lo que quisiera. La presión se ha desvanecido", indicó la escritora.

"HARRY SIEMPRE SERÁ PARTE DE MI VIDA"

Al parecer, el último capítulo, 'The forest again' ('El bosque, de nuevo') fue lo más duro para ella. JK Rowling, que cumplió 42 años el pasado sábado, dijo, en este sentido: "Según terminé de escribir, sentí una enorme explosión de emociones. Lloré, lloré y lloré". Sin embargo, ahora está superándolo porque aseguró que se siente genial al embargarla la sensación de haber conseguido un "gran logro personal".

Rowling concluyó la entrevista de una forma bien entrañable con la que quiso demostrar lo mucho que quiere a su personaje a pesar de que anteriormente dijera que ya estaba cansada de escribir sobre él. "No se trata de que Harry se haya marchado de mi vida porque siempre será parte de ella", sostuvo la escritora.