Actualizado 08/05/2007 02:03 CET

Laura Pamplona habla por primera vez de su experiencia como madre adoptiva

TRAS SU PASO POR "HOSPITAL CENTRAL" LA ACTRIZ DE "AQUÍ NO HAY QUIEN VIVA" ESTRENA UN NUEVO LARGOMETRAJE JUNTO A GUILLERMO TOLEDO

Conocida en España por su papel en la serie Aquí no hay quien viva , Laura Pamplona es uno de los personajes principales de ¿Quién dice que es fácil? , una coproducción hispano-argentina, dirigida por Juan Taratuto. Aunque su madre, también actriz, le aconsejó no seguir sus pasos, no pudo evitarlo, el mundo del arte la conquistó. Después de unos años de rodaje profesional, ahora su sueño es poder elegir y seguir contando historias, preferentemente en el cine o en el teatro. Laura está feliz y su sonrisa lo dice todo. Acaba de ser madre por segunda vez, de una niña china que ha podido adoptar después de tres años de duros trámites.

-¿Cómo es tu papel en esta película?

-Griselda es un personaje muy vinculado a Andrea, Carolina Peleritti, la protagonista de la película. Además potencia las diferencias entre Andrea y Aldo, Diego Peretti porque es una mujer muy libre que vive su vida sin prejuicios y sin preocuparse por los convencionalismos.

-¿En la vida real tu eres tan liberal como Griselda ?

-Yo soy conservadora para algunas cosas aunque intento ser liberal. Es difícil liberarse del todo porque tenemos un legado paterno tatuado en el cerebro que hace que nos agarremos a los convencionalismos. Lo importante es tener la intención de corregir determinadas actitudes y es lo que intento hacer.

-Has pasado de ser un rostro habitual de la televisión a ser uno de los personajes principales de una gran producción. ¿Va ser difícil volver a la pequeña pantalla ?

-Me interesa contar historias y si eso se cumple me da igual el medio. En los últimos diez años no he salido de la televisión aunque me han ofrecido proyectos relacionados con el mundo del teatro. No he podido compaginar las dos cosas y me da mucha pena. Creo que un actor se forma en el teatro más que en cualquier otro medio. No quiero dejar del todo la televisión porque me ha dado mucho pero siento que me pesa porque es un trabajo muy diario. A veces cuando participas en una serie durante mucho tiempo, como ha sido mi caso, el trabajo se hace un poco rutinario, como si estuvieras en una oficina.

-Teatro, cine, televisión, ¿con qué medio te quedas ?

-En la televisión, llega un momento en que no hay fronteras entre el personaje y tú y eso afecta a tu vida profesional. En el cine el trabajo es más corto y te libras más fácilmente del personaje. Es un trabajo que te da más posibilidades de crecer porque tienes más tiempo para preaparte y sabes cómo empieza y acaba el guión. En las series no lo sabes. En el cine puedes profundizar en al historia, en el personaje y eso es muy atractivo. La posibilidad de trabajar en otro país y con otros equipos, te la da el cine y no la televisión. Me apetece más tirar por el cine o por el teatro. Pero una cosa es lo que uno quiere y otra lo que puede hacer. Es difícil poder elegir.

-La película está ambientada en Argentina, ¿ cómo ha sido la experiencia ?

-Es curioso lo que me ha pasado con Argentina porque nunca había ido y en poco tiempo he estados dos veces. La primera vez fui con mi marido porque estaba de gira allí. La segunda fue para el rodaje. Es una ciudad que me fascina. Creo que los argentinos se parecen más a los italianos que a los españoles. Pero tenemos muchas cosas en común y por eso el cine argentino tiene tanto éxito en España. Allí te acogen de una manera especial porque es un país que se ha formado con inmigrantes. La gente es abierta y es fácil entrar en sus vidas. Algunas calles de Buenos Aires me recordaron a Madrid.

"PARA MI EL PARTO FUE CUANDO LLEGÓ LA FOTOGRAFÍA DE LA NIÑA, ENTONCES YA ERA MI HIJA"

Casada y madre de dos niños, ¿cómo compaginas vida personal y profesional?¿ eres de las que se llevan el trabajo a casa?

-Desgraciadamente, todos lo hacemos. Mi madre es actriz y cuando estaba preparando un papel era como si no estuviera en casa. Para hacer un personaje tienes que tenerlo presente siempre. La situación es difícil porque puede afectar a la gente que te rodea. Yo intento dejar las cosas en el trabajo pero me cuesta. Me gusta buscar algo más en mi y eso te lleva todo el día día. El personaje se apodera de ti.

-Tu papel en Hospital Central era muy polémico ¿te gusta ponerte en la piel de este tipo de personajes?

-El personaje de Hospital Central era el de una chica malísima pero yo me lo esperaba peor y no me hubiera importado que hubiese sido así. Cuando empecé en esto me daba rabia que siempre me dieran papeles de buena y tenía ganas de hacer de mala. Alicia, de la serie Aquí no hay quien viva , era positiva al principio pero luego lo fuimos cambiando y llegó a ser un poco malévola. Me apetece hacer una maldad real. Es mucho más divertido hacer este tipo de papeles. A través de un personaje uno descubre facetas de uno mismo que desconoce y quiero conocer mi lado oscuro.

-¿Crees que un físico espectacular como el tuyo ayuda a la hora de encontrar trabajo?

-Yo creo que un buen físico ayuda pero no sólo en el cine o en la televisión, en todo. Estamos en una sociedad absorbida por la imagen y más en los medios audiovisuales. A igual calidad eligen al más guapo. Yo intento no explotar mi imagen demasiado y tampoco me veo como una super belleza. Yo tengo un físico que está bien pero tampoco soy ese tipo de mujer que puede vivir sólo de eso.

- ¿Tu madre te ha ayudo en el mundo del espectáculo?

-Mi madre me ayudó al principio. Yo empecé en teatro de manera casual y si ella no me hubiese ayudado, no estaría aquí. Me ha enseñado mucho de lo que sé sobre todo en el aspecto técnico. Pero ahora sólo nos damos consejos si una de las dos lo necesita. Nos respetamos mucho como profesionales.

-¿Qué dirías si tus hijos deciden dedicarse a esto también?

-Yo no estudié Arte Dramático porque en mi casa se decía que no, porque iba a estar toda la vida esperando un telefonazo. Por eso me dediqué al dibujo, otra de mis pasiones y me arrepiento porque si hubiera estudiado teatro ahora me sentiría más segura. Yo a mis hijos no quiero condicionarlos. Mi hijo Saúl, de ocho años, dice que quiere ser actor. Con un año ya quería ser el centro atención, le encanta esto a niveles preocupantes.

- Acabas de adoptar a una niña china, ¿cómo has vivido el proceso?

-Han sido tres años, muy largos. También es cierto que no es lo mismo adoptar cuando no puedes tener hijos, que cuando sí. Yo ya tenía uno y no tenía ningún tipo de prisa. Empecé los trámites y no pensaba mucho en ello. Aún así, cuando sólo faltaban seis meses fue muy duro. Esperaba que la niña llegara en febrero y hasta julio no me llego la asignación.

-¿Le pones alguna pega al sistema de adopción?

-Tenía que haber un apoyo psicológico mayor porque hay gente que lo necesita. En cuanto al tiempo que hay que esperar no me parece mal, porque una madre necesita hacerse a la idea de que va a tener un niño. Tres años de espera, en alguna personas, está bien. Hay muchas etapas en el proceso, en el uno se puede echar para atrás. Es muy importante la seguridad cuando se vas a tener un hijo y más cuando lo vas a adoptar.

-¿Qué sentiste cuando viste por primera vez a la niña?

-Para mi el parto fue cuando llegó la asignación, la foto. Ya era mi hija. No recuerdo bien que sentí porque estaba muy sensible, tenía una carga emocional tan grande que me quedé bloqueada. Me vino bien tener la experiencia de otro hijo aunque he tenido momentos duros, como si fuera primeriza.

-Sirves de ejemplo para muchas madres que esperan la llegada de un hijo, ¿qué consejos puedes darles?

-Que no desesperen, que no lo piensen demasiado. Hay foros que creo que producen mucha ansiedad y hacen que la espera sea eterna. Hay que relajarse porque sino te angustias. Luego si pueden, que se instruyan en cosas prácticas, eso ayuda. Cuando llega el niño, todo es muy rápido.

-¿Qué le pide Laura a la vida?

-Profesionalmente mucho. Mi sueño es poder elegir lo que hago. En lo personal estoy muy bien y ojalá nunca cambie. Mi familia es lo más importante para mi, espero que mis hijos crezcan bien. No necesito nada más para ser feliz y no creo que tenga más hijos.