La Pantoja cuelga el cartel de 'no hay entradas' en su primer concierto en Sevilla tras cuatro años

Actualizado 08/06/2007 21:30:03 CET

SEVILLA/MADRID, (OTR/PRESS)

Parece que después de su detención, la carrera profesional de Isabel Pantoja ha dado un impulso. Su caché ha subido y aún así tiene más galas que nunca y sus conciertos se llenan. Tras Valladolid, Madrid y Oporto, mañana le toca Sevilla, su ciudad natal y en donde la tonadillera no canta desde hace ya cuatro años. Tantas ganas deben de tener sus paisanos de volver a escucharla, que la Pantoja ya ha colgado el cartel de 'no hay entradas', y tan sólo unos pocos afortunados podrán conseguir algún pase en taquilla el día del espectáculo.

Es una actuación especial para la tonadillera, ya que además de ser en Sevilla, Pantoja estrenará el auditorio 'Rocío Jurado', ya que se trata de la primera actuación en el recinto desde que se le cambiara de nombre para homenajear a la cantante fallecida. Con este concierto, la artista iniciará una gira de verano por España y América, aunque sus citas estarán siempre en la cuerda floja ya que se pueden producir novedades en relación con el caso 'Malaya'.

En este recital, que dará comienzo a las 22.00 horas, la artista se presentará con un gran número de canciones, en las que no faltarán baladas, coplas, boleros de su último trabajo discográfico, 'Diez boleros y una canción de amor', y una fiesta final sorpresa, según ha informado la productora.

KIKO LESIONADO

Pero la vida de Isabel Pantoja va últimamente de susto en susto y el pasado miércoles la tonadillera vivía momentos de angustia al enterarse que su hijo Kiko se encontraba en urgencias del Hospital Montepríncipe de Madrid, al parecer tras un accidente casero que le produjo un corte en el pie.

Finalmente no ha sido nada grave y pocas horas después salía Kiko de la clínica por su propio pie, aunque con una venda que le cubría hasta el tobillo. El joven estuvo en todo momento acompañado por una joven de su edad, morena, que fue quien lo trasladó desde la casa de la tonadillera en La Moraleja hasta el hospital y lo llevó de vuelta a casa.