"Mis perros estuvieron ahí cuando nadie más estaba"

Actualizado 18/02/2009 15:10:21 CET

LOS ANGELES, 18 Feb. (EUROPA PRESS) -

Acaba de ganar un Globo de Oro, un BAFTA y es el máximo favorito para hacerse con el Oscar, pero no todo fue siempre de color dorado para Mickey Rourke. Ahora que está en la cima y vive una segunda juventud gracias a su aclamado trabajo en 'El Luchador', el actor recuerda tiempos no tan buenos, y no muy lejanos, en los que sentía que únicamente contaba el cariño de sus perros.

"Mis perros estuvieron ahí cuando nadie más estaba", afirmó lapidario Rourke en una entrevista en el programa de Barbara Walters en la ABC donde hizo un repaso a su ya dilatada carrera, desde su meteórico ascenso con su gran éxito hasta la fecha, '9 semanas y media', pasando por su también vertiginosa caída en el infierno del ostracismo, totalmente sepultado en las drogas y el alcohol, y su resurrección como actor.

"Me autodestruí. Fue hace más o menos catorce años... mi mujer me abandonó, mi carrera estaba acabada, no tenía casi dinero", confesó Rourke que reconoce que buscó la "salida fácil" a sus problemas en las drogas y el alcohol, un medio para evadirse de una realidad en la que "no deseaba estar". "No pensé en el suicidio, pero no quería estar aquí. Quería apretar un botón y desaparecer", insistió.

En estos momentos en los que estaba tocando suelo, Rourke asegura que fue el tremendo amor a sus mascotas, a su perritos, lo que realmente le salvó y le ayudó a mirar hacia adelante. "Los perros estaban allí cuando nadie más estaba allí", dice el actor que también reveló que consultaba con uno de sus perros, Lowjack, que apoyaba o reprendía sus decisiones con "sonidos casi humanos".

"No tengo hijos, y los perros significan todo por mí", sentenció el actor que, para devolverles el favor, hace escasamente un mes protagonizó una campaña de PETA en favor de la castración de los perros para prevenir abandonos.'Ten cojones y esteriliza a tu perro', fue el directo e impactante lema de aquella campaña.