Los príncipes de Asturias presidieron la investidura de Fuster, Alonso y Rodés como Doctores Honoris Causa por la Universidad Europe

Actualizado 31/01/2008 18:49:36 CET
Don Felipe y doña Letizia con los investidos.
EP

La Universidad Europea de Madrid (UEM) ha investido hoy como Doctor Honoris Causa a los doctores Valentín Fuster, Joan Rodés y Pedro Alonso en un acto presidido por los Príncipes de Asturias y en el que también ha estado presente el ministro de Sanidad y Consumo, Bernat Soria.

"Estas distinciones son un reconocimiento global a la biomedicina y de manera particular al trabajo que ha desarrollado cada uno de ellos, que ha trascendido su propio ámbito de competencia y ha tenido un gran impacto en la sociedad", explicó el rector de la UEM, el doctor Antonio Bañares. "Queremos demostrar así nuestro apoyo a las investigaciones biomédicas, terreno en el que se han producido los avances con más trascendencia social en los últimos años", añadió.

En su discurso de investidura, el jefe del servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, Joan Rodés, abogó por el desarrollo de la investigación traslacional para lograr la aplicación de los conocimientos biomédicos básicos en el proceso asistencial con el fin de pasar de este modo de la "medicina preventiva" a una "predictiva" con tratamientos individualizados.

"Debe haber un cambio de cultura para que los equipos directivos rompan con la idea de que la investigación, la asistencia y la gestión son incompatibles y entiendan que sólo una visión conjunta y coordinada de esos ámbitos va a permitir una asistencia de calidad que controle los costes y permita la incorporación de nuevas tecnologías", afirmó Rodés.

Por su parte, el jefe del Servicio de Salud Internacional y Medicina Tropical del Hospital Clínic-Universidad de Barcelona, el doctor Pedro Alonso, comentó que "la investigación científica es una poderosa herramienta para promover el desarrollo y tener un mundo más justo en el que el lugar de nacimiento no determine las posibilidades de sobrevivir y tener una existencia digna".

Por ello, el doctor Alonso hizo un llamamiento para "redoblar los esfuerzos" que el mundo occidental hace para luchar contra estas enfermedades "que mantienen a los pobres en la pobreza y a los países en el subdesarrollo". Se estima que sólo la malaria mata cada día a 3.000 niños y cada año a un millón de personas, el 90 por ciento de ellas africanas.

En última instancia el director del Instituto Cardiovascular del Hospital Mount Sinaí de Nueva York (EE.UU.), el doctor Valentín Fuster, aseguró que la prevención es el mejor tratamiento contra las enfermedades cardiovasculares, una prevención que "no está funcionando" y que exige un cambio en sus estrategias con el fin de paliar los efectos de la primera causa de muerte en el mundo.

"El tratamiento de la enfermedad cardiovascular es caro y difícil de sostener en el futuro; por ello es prioritario investigar en diferentes estrategias traslacionales para promover la salud biológica del sistema cardiovascular, así como de las diversas poblaciones en las distintas economías: altas, medias y pobres", concluyó Fuster.

Al acto faltó la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, que notificó su ausencia a última hora por problemas de agenda. Estuvieron presentes entre otros el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Juan José Güemes; la empresaria Alicia Koplowitz, Jaime de Marichalar Sáenz de Tejada y el presidente del Real Madrid, José Ramón Calderón.