Actualizado 11/06/2008 16:46:00 +00:00 CET

El Teatro Real ofrece una versión "muy cinematográfica" de la ópera 'El caso Makropulos' de Leos Janácek

Presentación de la obra
EP

EL TEATRO REAL HA FIJADO YA DESDE SU REINAUGURACIÓN TRES OBRAS DEL AUTOR CHECO

El Teatro Real de Madrid estrenará el próximo 16 de junio una versión muy cinematográfica de 'El caso Makropulos' del checo Leos Janácek. Dirigida musicalmente por Paul Daniel y escénicamente por Krzysztof Warlikowski, esta coproducción con la Ópera Nacional de París podrá verse en el coliseo madrileño hasta el 30 de junio.

Antonio Moral, director artístico del Real, apuntó hoy a la "recuperación de las óperas de Janácek que están haciendo de unos años a esta parte la mayor parte de los teatros europeos y, en general, de todo el mundo".

El Teatro Real ha programado desde su reinauguración tres obras del maestro checo: 'La zorrita astuta', 'Osud' y 'Desde la casa de los muertos', óperas que no son, precisamente, las más completas del compositor. Por esta razón, con 'El caso Makropulos' el coliseo inicia ahora un tríptico en torno a Janácek que se completará en sucesivas temporadas con 'Katia Kabanová' y con 'Jenufa', su obra más conocida.

ÓPERA COMPLEJA.

Moral insistió en la complejidad, sobre todo para la orquesta, que ofrece 'El caso Makropulos', escrita en 1926 pero que "conserva su absoluta modernidad" y aludió a la puesta en escena "muy cinematográfica" que ha elegido el director de escena de esta producción inspirándose en los gloriosos años 50, con Marilyn Monroe y Rita Hayworth a la cabeza.

La trama gira en torno al personaje de Emilia Marty (interpretada aquí por las sopranos Angela Denoke y Anna-Katharina Behnke), una misteriosa mujer de más de 350 años a la que un alquimista de la corte del emperador José II de Praga le confió el secreto de la inmortalidad. En ella Janácek incluyó algunos de los rasgos que definían a Camila Stosslova, su amor de los últimos años.

Según el director musical, el británico Paul Daniels --buen conocer del maestro checo pero que se pone al frente por primera vez de esta ópera--, Janácek "explora en esta obra su propia vida". "La música es tan compleja y va a tal velocidad que crea una sensación de caos ya que el autor plasma a través de la música las ideas de su mente. Cada palabra tiene su reflejo musical inmediato y, a continuación, una cascada de variaciones", explicó.

El polaco Krzysztof Warlikowski, por su parte, señaló que el "mensaje" de esta obra, en la que el autor "deja rienda suelta a la imaginación del espectador", no es otro que recordar que "es preciso abandonar la idea de la inmortalidad y que no vale la pena vivir más de 300 años, ya que la protagonista acaba suicidándose". El director de escena dijo haber querido indagar en el significado de la mortalidad y de la inmortalidad y explicó que en seguida le vino a la cabeza Marilyn Monroe, "un icono que seguirá siendo inmortal dentro de cien años", afirmó.

Warlikowski abundó en la idea de equiparar el personaje de la diva y de la estrella de cine y por eso su puesta en escena presenta imágenes constantes que reviven los magníficos años de Hollywood. "Lo más importante es que, en definitiva, hablamos de un ser humano, ya sea una cantante de ópera o una actriz", añadió.

FASCINACIÓN.

La cantante alemana Angela Denoke señaló que esta ópera le ha ofrecido la oportunidad de pensar como se siente una mujer como Emilia Marty a través de su vida.

Su compañera de reparto, la soprano austriaca Anna-Katharinna Benhke, aludió al término "fascinación" para explicar la sensación que Marty produce en todos los hombres. "Al final acaba haciendo lo que le pide el alma pues está cansada de ser absolutamente bella e inmortal, de no ser como los demás", apostilló.