La consejera de Educación, Carmen del Castillo, durante su intervención en el Plano del Parlamento andaluz. - JUNTA DE ANDALUCÍA
SEVILLA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
La consejera de Educación de la Junta de Andalucía, María del Carmen Castillo, ha defendido este jueves en el Pleno del Parlamento andaluz, la gestión, calidad y "plena seguridad alimentaria" de los comedores escolares de la comunidad autónoma, a los que ha calificado como "una herramienta de conciliación esencial para las familias andaluzas", añadiendo que los menús que se sirven a los alumnos son "seguros, saludables y nutritivos".
Junto a ello, Castillo ha precisado que este servicio atiende diariamente a unos 188.000 niños y niñas en 2.056 centros educativos, lo que supone alrededor de 20 millones de menús en cada curso escolar, y ha asegurado que la calidad y seguridad de las comidas están sometidas a controles por parte tanto de la Consejería de Presidencia, Sanidad y Emergencias como de la Agencia Pública Andaluza de Educación (APAE). Además, ha recalcado que existen "mecanismos de control y seguimiento que se refuerzan cuando se produce una incidencia".
Así ha respondido inicialmente la consejera a las preguntas que le ha formulado la parlamentaria de Adelante Andalucía María Victoria Serrano, ha señalado que la consejera ha hablado "de protocolos y de inspecciones preavisadas" a los comedores escolares "que no sirven de nada, y yo le hablo de niños con hambre", y de "un sistema que ha necesitado centenares de denuncias para que ustedes hagan algo", y ha hecho referencia a incidencias registradas en colegios de Córdoba, Málaga y Granada.
Serrano ha relatado el caso de un colegio de Albolote (Granada) donde los escolares se encontraron "larvas en el arroz" o un colegio de Córdoba donde les sirvieron pisto, pero sin pisto, entre otras muchas incidencias, con "comida escasa", que en su "mayoría se basa en purés fríos con grumos, pescado con rampas y frutas en mal estado", por lo que ha instado a Castillo a "rescindir" el contrato a la adjudicataria del servicio, "por incumplimiento grave", y a "pedir perdón a las familias", agradeciendo "que ningún niño haya terminado todavía en el hospital".
Ante ello, la consejera ha afirmado que las incidencias detectadas son puntuales y no representan un problema generalizado en la red de comedores de Andalucía. De hecho, según ha destacado, en los centros donde se han registrado anomalías, la Consejería ha abierto un expediente, ha recabado y contrastado toda la información y dispone, si procede, la sanción correspondiente.
Castillo ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a las familias garantizando que "en ningún caso se ha visto afectada la seguridad alimentaria". Según ha explicado, las incidencias responden en todo caso a un incumplimiento del contrato respecto a las cantidades o la elaboración de los platos, aspectos que se están cuantificando para calificar la infracción conforme al pliego de condiciones.
La Consejería ha exigido a la empresa encargada de los comedores afectados un plan para reforzar los controles de calidad, ya presentado, que incluye más supervisión y personal de control, aumento en las cantidades de las raciones y revisión de las plantillas de menús, así como organizar catas con las familias.
Igualmente, Castillo ha resaltado la importancia de los comedores escolares para la conciliación de la vida laboral. Durante este curso, 73.817 familias andaluzas tienen algún tipo de bonificación en el servicio de comedor (60,7%) y 68.370 cuentan con gratuidad total (36,4%).
La consejera ha recordado que el servicio se presta combinando distintos modelos de gestión en función de las características del entorno y de las necesidades reales del alumnado y las familias.
De este modo, hay algunos comedores gestionados directamente por la Junta, con personal propio que elabora los menús en cocinas propias; hay otros comedores adjudicados a empresas que elaboran los menús en cocinas 'in situ' en los colegios, y hay comedores cuyos menús son elaborados por empresas de catering en cocinas centrales, con los correspondientes controles de seguridad alimentaria, y transportados hasta los colegios.
Son, según ha subrayado, tres modelos con las mismas garantías higiénico-sanitarias y nutricionales y las mismas exigencias en cuanto al uso mayoritario de productos ecológicos y de proximidad. En definitiva, ha afirmado María del Carmen Castillo que los menús escolares son "seguros saludables y nutritivos".