La presidenta del Parlamento de Andalucía, Ana Mestre, preside la segunda sesión del Pleno del Parlamento andaluz. A 22 de octubre de 2026 en Sevilla (Andalucía, España). - María José López - Europa Press
SEVILLA 22 Oct. (EUROPA PRESS) -
La presidenta del Parlamento andaluz, Ana Mestre (PP-A), ha avisado este jueves al portavoz de Presidencia, Sanidad y Emergencias del Grupo Socialista, Mario Jiménez, que "no va a permitir" que en la Cámara autonómica "atribuya fascismo" a un grupo parlamentario, en alusión a Vox, que gobierna en esta legislatura en coalición con el PP-A la Junta de Andalucía.
Ha sido en el transcurso de la sesión de control al Gobierno andaluz en el Pleno del Parlamento, donde unas alusiones al "fascismo" que ha realizado el diputado Mario Jiménez en el transcurso de una pregunta al vicepresidente primero de la Junta, Antonio Sanz (PP-A), ha derivado en una bronca con la presidenta de la Cámara.
Así, Mario Jiménez ha advertido al también consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias que "cuando el fascismo emboscado se acerca a las instituciones, siempre actúan de la misma manera", con "censura, debilitamiento del control constitucional y democrático de los gobiernos", y con ataques "a la clase trabajadora".
Dicho esto, ha acusado al Gobierno andaluz de estar "intentando debilitar a los sindicatos porque se lo han pedido los extremistas de Vox", y "ustedes --en alusión a los 'populares'-- lo han entregado", le ha espetado Mario Jiménez a Antonio Sanz, al que ha afeado haber "sacrificado el diálogo social" y "el respeto a la concertación social, que es un bien estatutario".
El diputado socialista ha enmarcado el modo de proceder del actual Gobierno de PP-A y Vox en "la misma senda del fascismo dulce a la que estamos acostumbrados allí donde la extrema derecha en todo el mundo está acercándose a las instituciones", y ha incidido en advertir que dichos partidos "no quieren sindicatos fuertes porque quieren asfixiar a la clase trabajadora" y "trabajadores amedrentados".
Al final de su intervención, Mario Jiménez ha aseverado que "ni una dictadura de 40 años --en alusión a la franquista--, ni estos emuladores, hijos de aquellos que tuvieron a este país bajo la bota militar durante cuatro décadas, van a callar a los sindicatos en este país".
Tras esta intervención, la presidenta del Parlamento ha tomado la palabra para rogar a los diputados que "respeten la palabra" y "no hagan más alusiones, ni atribuyan a nadie ni a ningún grupo parlamentario en esta Cámara conductas fascistas".
Ana Mestre se ha dirigido en concreto a Mario Jiménez para reprocharle que "ha repetido en dos ocasiones al menos", y "le ha atribuido a un grupo parlamentario esa palabra" --en alusión a "fascismo"--, por lo que ha incidido en rogarle que se tenga "un respeto a la palabra a la Cámara de todos los andaluces".
"No lo voy a permitir", ha enfatizado la presidenta del Parlamento antes de agregar que "Europa ya ha conocido el fascismo de verdad", y ella no va "a permitir en esta Cámara que se la atribuya a nadie". "Hasta aquí ha llegado el debate. En esta Cámara no se le atribuye a ningún grupo el fascismo", ha zanjado.
Esta admonición de la presidenta del Parlamento ha generado malestar en la bancada socialista y particularmente en el propio Mario Jiménez, quien ha tratado de replicar desde su escaño a Ana Mestre advirtiéndole de que ella "no está aquí", en la presidencia de la Cámara, "para debatir con" él, y la ha retado a bajarse de su sillón y debatir con él.
Ana Mestre le ha llamado por primera vez "al orden" y, entre las quejas de los diputados socialistas, ha dado la palabra al vicepresidente y consejero Antonio Sanz para continuar con el debate al hilo de la pregunta de Mario Jiménez.