Un reloj - Ricardo Rubio - Europa Press
Físicos defienden mantener el ajuste estacional, mientras que ARHOE aboga por fijar el horario de invierno
MADRID/OVIEDO, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -
El cambio de hora para volver al horario de invierno se producirá en la madrugada de este sábado al domingo 25 de octubre, cuando a las 03:00 serán las 02:00. Este es el último cambio de hora recogido en la orden ministerial que contempla todos los ajustes desde 2022 hasta ahora.
Previsiblemente, no será el último que se aplique ya que, aunque España intentó reactivar el debate sobre su supresión en el ámbito europeo el año pasado, no ha habido avances. De hecho, el Diario Oficial de la Unión Europea (UE) ya publicó el pasado marzo las fechas de cambios de hora para los años 2027-2031.
Mientras tanto, continúa el debate sobre la conveniencia de esta práctica. Los físicos José María Martín Olalla, de la Universidad de Sevilla, y Jorge Mira Pérez, de la Universidad de Santiago de Compostela, han defendido mantener el ajuste estacional. Por el contrario, desde la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE) abogan por dejar fijo el horario de invierno.
Para acabar con el cambio horario, el Consejo de la UE, que representa a los gobiernos de los países miembros, debe apoyar la iniciativa. En 2018, la Comisión Europea intentó promover su fin, con una propuesta que dejaba a cada Estado miembro la libertad de decidir si mantener su horario o fijar uno definitivo sin ajustes semestrales.
Sin embargo, esa idea no prosperó por las diferencias que generaba entre las capitales y permanece desde entonces en el cajón del Consejo (gobiernos). El Gobierno español llevó el año pasado a una reunión de ministros de Transporte, Telecomunicaciones y Energía (TTE) de la UE la propuesta de que el cambio de hora estacional se acabara en 2026, con el argumento de que apenas ayuda a ahorrar energía y que incluso tiene "un impacto negativo" en la salud y en la vida de los ciudadanos.
Cuando el Ejecutivo español defendió acabar con los cambios, su propuesta se apoyó en tres argumentos: el respaldo mayoritario de la ciudadanía española y europea; la ausencia de evidencia científica que demuestre que esta práctica genera un ahorro energético sustancial; y las consecuencias negativas que tiene en la salud y el bienestar de millones de personas.
"Nuestra posición no ha cambiado desde 2018, cuando presentamos esa propuesta a los líderes. Los Estados miembro son los mejor situados para decidir sobre ello, pero hace ya ocho años que esta propuesta está atascada en el Consejo", ha resumido este viernes una portavoz comunitaria, al ser preguntada por si Bruselas se plantea reactivar la iniciativa.
La portavoz, además, ha indicado que "sigue en marcha" un estudio para evaluar los distintos factores en juego en el cambio horario y sus efectos en Europa, con el fin de "apoyar la discusión"; pero el análisis en cuestión no tiene una fecha clara para su conclusión ni se ha detallado de qué manera se trasladaría a los gobiernos.
EL CAMBIO DE HORA, "UN MECANISMO DE REGULACIÓN SOCIAL"
El físico Jorge Mira Pérez, de la Universidad de Santiago de Compostela, ha explicado en declaraciones a Europa Press que el cambio de hora estacional es, ante todo, "un mecanismo de regulación social". A su juicio, en un país con estaciones no se puede eliminar ni el horario de invierno ni el de verano. "No puedes tener opción fija", ha recalcado.
Como ejemplo, ha señalado que si España se quedase todo el año con el horario de invierno, amanecería entre las 05:00 y las 06:00 en la zona de Levante cuatro meses al año. Por el contrario, con el horario de verano no se vería el sol en Galicia hasta las 09:00 o las 10:00 durante cuatro meses al año alrededor del solsticio de invierno.
El físico ha puntualizado que la encuesta europea de 2018 sobre la supresión del cambio estacional estuvo motivada por Finlandia "y a una persona de esas latitudes tan extremas le da igual el cambio de hora que se haga porque no soluciona nada". Además, ha recalcado que en ella votó "menos del 1% de la población europea".
En suma, Mira Pérez ha recalcado que la UE "ya ha llegado a un acuerdo". "Italia ya empezó en los años 60. Después llegó la crisis del petróleo en los años 70, eso fue una excusa, pero en realidad esto se ajustaba bien. Y, de hecho, Europa ya ha tenido su consenso y se ha puesto de acuerdo. Lo que pasa es que vivimos tiempos donde todo se vuelve del revés", ha criticado.
LAS QUEJAS "SON PUNTUALES"
Por su parte, el profesor de la Facultad de Física de la Universidad de Sevilla, José María Martín Olalla, considera que es "normal" que cada persona tenga su preferencia, ya sea por el horario de invierno, el de verano o por la propia existencia de un cambio horario en España. A su juicio, no es "tan fácil" predecir qué situación sería "la más ideal", si quedarse con el horario de invierno o con el de verano.
Aun así, ha recalcado en declaraciones a Europa Press que, en este ámbito, España lleva "mucho tiempo" aplicando el cambio estacional de hora y las quejas al respecto "son puntuales". Para el experto, el cambio de hora "tiene su utilidad racional tal y como se plantea". En este sentido, ha recalcado que los países que lo aplican son aquellos que están "a una cierta latitud donde hay estaciones", es decir, donde el invierno es diferente del verano.
Asimismo, rechaza "bastante" la idea de que todos los países de la UE "vayan a una" con el cambio de hora y pone como ejemplo que "España, Portugal, Malta o Grecia" viven situaciones "muy diferentes" a las de "Finlandia o Suecia".
"Yo no sé qué es lo óptimo en Finlandia porque no vivo en Finlandia. Pero si en Finlandia tienen la necesidad de acabar con el cambio de hora, no por ello tienen que obligar a que países como Portugal, Grecia, Italia o España tengan necesariamente que acabar con el cambio de hora porque ellos tengan esa necesidad", ha incidido.
De esta manera, Martín Olalla resume su posición señalando que, según el lugar del planeta, uno "puede estar cómodo o no" con soluciones como el cambio estacional de hora. Por ello, considera que "a lo mejor no es útil tener una rigidez absoluta en un sitio como la UE".
"UN MANDATO DE LA CIUDADANÍA EUROPEA"
Por su parte, el presidente de honor de la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles (ARHOE), César Martín, precisa que prefiere no hablar de 'horario de verano' y 'horario de invierno', sino de 'horario de marzo' y 'horario de octubre'.
"La mención del verano evoca vacaciones, buen tiempo, y creo que condiciona un poco la opinión de la ciudadanía. Y también creemos que hay que evitar demonizar las horas de oscuridad porque son las que también empleamos para descansar, y parece que santificamos, por así decirlo, las horas de luz solar asociadas al ocio, olvidando que también son las mejores para producir", ha explicado.
Martín apuesta por la supresión del cambio de hora estacional y la adopción permanente del horario de octubre. Según afirma, esta propuesta "no es cuestión de gusto", sino que existe un consenso médico "absoluto" en que este horario es "el más beneficioso para la salud, el descanso, la productividad laboral, el rendimiento escolar, que promueve un ritmo biológico más estable que el de marzo, que previene enfermedades, etc.".
A juicio del experto, el Parlamento Europeo debería aprobar la eliminación del cambio de hora bianual "entre otras cosas porque es un mandato de la ciudadanía europea". Además, ha incidido en que tanto el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) como la UE han señalado que el cambio de hora "no genera ahorro energético".
Asimismo, ha señalado que España, entre otros países europeos, no está en el huso horario que le corresponde. "Entonces, claro, eso supone, desde el punto de vista de los ritmos circadianos, un problema adicional", ha lamentado.