CIUDAD REAL 24 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Sindicato de Enfermería SATSE en Ciudad Real ha mostrado su "absoluto rechazo" a una agresión sufrida por una enfermera el pasado viernes en el centro de salud de Agudo (Ciudad Real), dónde resultó herida tras intervenir para defender a una paciente que estaba siendo agredida por su propio hijo.
Los hechos ocurrieron hacia las 11.00 horas cuando la enfermera atendía en consulta a una paciente. Durante la cita llegó el hijo de la mujer, también paciente de la profesional, y se sentó junto a su madre, según el relato que ofrece el sindicato en nota de prensa.
La enfermera le recordó que debía renovar una medicación mensual y, al indicarle la fecha correspondiente, la madre le recomendó acudir a la farmacia para encargarla.
El joven, según SATSE, reaccionó de forma agresiva verbalmente hacia su madre, lo que llevó a la enfermera a pedirle que no le hablara así. La situación se fue tensando hasta que el hombre insultó a su madre y, de forma repentina, la golpeó con el puño en la cabeza y en el rostro, causándole heridas en el labio y la nariz, y tirándola al suelo, donde continuó agrediéndola con patadas mientras ella permanecía en posición fetal.
Ante la gravedad de lo que estaba presenciando, la enfermera se interpuso entre ambos para apartar al agresor, que entonces la golpeó también a ella, propinándole puñetazos y patadas, dejándola momentáneamente aturdida.
La profesional cayó sobre la mesa de consulta y, en ese momento, otras personas intervinieron para reducir al agresor y sacarlo de la sala.
PRESENCIA DE LOS AGENTES
La Guardia Civil acudió al centro de salud tras el suceso. Como consecuencia de la agresión, la enfermera presenta hematomas en un ojo, en la barbilla, en la clavícula, en los brazos y en ambas piernas.
La profesional, con 35 años de trayectoria, ha señalado que es la primera vez que sufre un episodio de estas características y ha solicitado y obtenido una orden de alejamiento, presentado la correspondiente denuncia.
Para SATSE es "intolerable" que los profesionales sanitarios continúen sufriendo agresiones, "ya sean físicas o verbales, cuando están trabajando para ofrecer la mejor atención sanitaria posible a los ciudadanos".